Los hijos de Húrin (2007). J.R.R. Tolkien

Rescatada por Christopher Tolkien entre los escritos de su padre, Los hijos de Húrin es una de las historias más conocidas por los seguidores del autor de El Señor de los Anillos, precisamente por ser, con la de Beren y Lúthien, una de las que más se cita en esta obra. Ya había sido recogida por el hijo de Tolkien en los Cuentos inconclusos, pero, digan lo que digan los críticos, resulta un placer poder leer esta amplia versión de la hermosísima y trágica historia de Túrin, el hijo de Húrin. El destino será cruel con este hijo de Reyes que, tras la gran victoria de Morgoth sobre elfos y hombres, arrastrará su existencia por la Edad Antigua forjando leyenda tras leyenda. Será nómada, vivirá con enanos escabrosos, matará a un dragón, amará a su hermana sin saberlo. En medio, toda la magia de Tolkien, de los elfos, de los Valar. Toda la épica de El Señor de los Anillos está en esta historia, cronológicamente muy anterior, pero en la que el bien y el mal se difuminan menos. Túrin no es un héroe al uso, no es un Aragorn recto, puro, victorioso aun en su destierro. Túrin es un hombre mucho menos legendario, pero, por eso mismo, tan fácil de comprender. Todos sus males, todas las calamidades no logran nunca difuminar su alma noble, aunque algunos de sus gestos parezcan indignos.

Biografía del autor: (Books Factory) John Ronald Reuel Tolkien nació en Bloemfontain, Orange, Sudáfrica, el 3 de enero de 1892 y su hermano Arthur Hillary dos años después. Después de la muerte en 1896 de su padre, Arthur Tolkien, se trasladaron junto a su madre a Inglaterra. Al morir en 1904 su madre, los hermanos se van a vivir a casa de una tía en Birmingham, pero es al cura Francis Morgan a quién se le encomienda el cuidado y educación de los dos hermanos. A partir de ese momento el padre Morgan se convertiría en su tutor y mentor. En 1908 comenzó su primer curso en el Exeter College de Oxford, donde conoció a Edith Bratt y con quien se comprometió en el año que estalla la primera guerra mundial (1914). Dos años después contraen matrimonio pero Tolkien es enviado a la guerra en Francia. A fines de 1916 es devuelto a Inglaterra con “la fiebre de las trincheras” además de heridas causadas por una granada. En 1917 incursiona por primera vez en un relato serio, El Silmarillion, que dejaría inconcluso y no se publicaría hasta 1977. Durante ese año nace su primer hijo, John. Al finalizar la guerra regresó con su familia a Oxford, en donde se une al grupo que elabora el Nuevo Diccionario de Inglés. En 1920 nace su segundo hijo, Michael, en 1924 nace su tercer hijo, Christopher y en 1929 su hija menor, Priscila. Desde temprana edad, Tolkien se interesó por el lenguaje, especialmente por los del norte de Europa y de ahí surgió uno de sus hobbies: inventar idiomas. Su principal interés profesional fue el estudio de la lengua anglosajona y su relación con otros idiomas del mismo origen. Era un experto en la literatura que fue escrita en estos idiomas. Profesor de literatura inglesa medieval en las universidades de Leeds y Oxford y experto en mitología nórdica, escribe ensayos resultado de sus investigaciones filológicas. Los conocimientos que sobre esta materia poseía resultan evidentes en sus obras de carácter épico, que se desarrollan en un mundo fantástico creado por él mismo llamado Tierra Media. Tolkien y E. V. Gordon publican Sir Gawain y el Caballero Verde en 1925. Durante el año 1926 conoce a C.S. Lewis con quien establece una estrecha amistad, que cultivaba el mismo género y hasta los mismos temas, aunque la amistad decayó por los celos que sentía Lewis del éxito literario de El Señor de los anillos, frente a sus Historias de Narnia. En El Hobbit (1937), que escribió para sus hijos, muestra la realidad del ser humano a través de personajes mitológicos y fantásticos que representan una parte de la naturaleza humana. Su continuación, la trilogía titulada El señor de los anillos (1954-1955), es un cuento imaginativo y profundo acerca de la lucha entre las fuerzas del bien y del mal por la posesión de un anillo mágico en un mundo de elfos, hadas y dragones, que terminaría de escribir en 1948, luego de once años de trabajo, aunque las dos primeras partes no se publicarían hasta seis años después, y la tercera al año siguiente. En el ensayo Cuentos de hadas (1938) expone su teoría sobre el género fantástico, del que se convirtió en uno de los representantes principales en el siglo XX. Afirma que la fantasía debe partir de la realidad, para que el lector se involucre en la narración y la asuma como verdadera. Otras obras suyas son Hoja de Niggle (1939), Las Aventuras de Tom Bombadil (1962), Árbol y hoja (1964), Egidio el granjero de Ham (1967) y El Herrero de Wootton Mayor (1967). En 1971 muere su esposa, a los 82 años de edad y J.R.R.Tolkien casi 2 años después, el 2 de Septiembre de 1973 en una clínica, a los 81 años de edad. Ambos fueron enterrados en el cementerio de Wolvercote en Oxford. Su hijo Christopher se hizo cargo de publicar las obras que su padre no pudo publicar en vida, como El Silmarillion en 1977, que relata los comienzos mitológicos de la Tierra Media, o Cuentos inconclusos de Númenor y la tierra Media, en 1980. El 10 de abril de 2007 se publica la última novela inédita de Tolkien: Los hijos de Húrin, uno de los grandes relatos que fundamentan la historia de la Tierra Media y se sitúa en la Primera Edad, cuando elfos, hombres y enanos llevaban unos pocos siglos sobre la tierra. Junto con las historia de Beren y Lúthien, es la historia más mencionada en El Señor de los Anillos y en El Silmarillion como referente del heroísmo y la tragedia en la lucha contra el Mal.

2 comentarios

  1. Luis Alvaz13/03/2008

    Tienes toda la razón, la historia de Túrin Turambar es desgarradora. Ya lo habíamos advertido en el Silmarillion, en el que Tolkien hace un hermoso ensamble de diversas mitologías y tragedias, y ahora con “Los Hijos de Húrin”, se podrá disfrutar el mito de Túrin con mucho más detalle.Saludos.

  2. Desesperada15/03/2008

    Hola Luis! Gracias por detenerte en este blog.

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