Patricia Highsmith murió anclada a su personaje más famoso, Ripley. Pero detrás de este exquisito y cruel ladrón hay una obra que merece la pena descubrir. Highsmith es la reina de la novela negra, pero tengo predilección por esta colección de relatos cortos porque me parece una pequeña obra maestra. En Pequeños cuentos misóginos, Highsmith desnuda lo peor de las mujeres, nos convierte en esperpentos, en esqueletos de miseria. Pero siempre aprendes algo de cada una de las historias. Si no habéis leído nada de esta autora esta es una buena opción para descubrirla. Además, se lee rapidísimo.


