Nunca recomendaría a un lector poco entrenado a Martin Amis. No porque sea un autor de prosa complicada, todo lo contrario: su manera de narrar puede parecer simple, pero con Amis nada es lo que parece. Y es precisamente esa aparente sencillez una vuelta de tuerca que puede pasar desapercibida a cierto tipo de lectores. Dicen los entendidos que leer a Amis en inglés es un lujo: en sus traducciones, doy fe, sigue siéndolo. Campos de Londres es una novela tan alocada que al terminarla me he sentido agotada. Me costó leerla: el sentido del humor de Amis y el mío no tienen demasiado que ver, pero, aun así, este maremagnum de personajes imposibles resulta, en su conjunto, divertido. Nicola (la hermosa mujer que ha escogido la fecha de su muerte: su 35 cumpleaños) y su asesino centran una trama en la que hay otras tres puntas: Keith, el macarra de bar que juega a los dardos en su reino cerrado del Black Cross; Guy, el aristócrata británico atraído por los bajos fondos y Samsong, el narrador, que es un personaje más. Entre los cuatro -con personajes secundarios como el imposible hijo de Guy y Hope, Marmaduke, o las sufridas esposa e hija de Keith, Kath y Kim, respectivamente- se entrelaza el destino. Nicola decide morir, y decide a manos de quién. Toda la decadencia de la sociedad actual está recogida en esta larga novela. Puede que se haga pesada, pero llegar al final es de lo más recomendable. Amis siempre guarda un as bajo la manga…



momentos. Yo he leído algunos de sus libros en inglés y es ‘espectacular’ la forma en que juega con el idioma.>También recomiendo el ‘Lucky Jim’ de su padre>Saludos
qué envidia! amis no es uno de mis escritores favoritos, pero seguro que pierde mucho en las traducciones. un bico, natalia book, bienvenido de nuevo, se te echaba de menos!