«El lobo estepario» (1927). Hermann Hesse.

«El lobo estepario» (1927). Hermann Hesse.

Cómo cambia todo, cómo cambia una lectura cuando eres joven retomada de adulta. Ese escritor idolatrado por su aparente rebeldía que, leído ahora, te descubre un mundo nuevo, completamente diferente: la asumida soledad del ser humano, la certeza extremadamente cruel de que estamos solos frente a nuestro destino. Como Harry Haller, el inolvidable protagonista de El lobo estepario, ese personaje ya de leyenda. En la novela, el narrador inicial nos introduce al narrador auténtico, Haller. El sobrino de la casera de Haller nos aporta el primer acercamiento a su extraña figura. Todo es extraño, visto a través de su mirada, pero también fascinante… Después, es el propio Haller quien recoge el testigo, e incluso introduce en su narración una tercera visión, a modo de tratado sobre el lobo estepario que él pretende ser. Ese lado salvaje e inconformista que algunos seres humanos esconden dentro. El onírico final de la novela, con Haller envuelto en la delirante pasión de Armanda, la mujer-cortesana a la que ha de matar, es alucinante.



Nota: 9/10.

Información sobre el autor.

5 comentarios

  1. ¡Oh, que bien que me hayas recordado este libro! Me compré una edición de bolsillo en alemán un verano que estuve en Zermatt (Suiza). Reconozco que se me hacía difícil seguir la lectura debido a que me faltaba vocabulario pero el protagonista me pareció tan absorbente y fascinante… Luego volví a Barcelona y perdí el libro en una estación de metro. Me sentí huérfana de golpe pero no quise comprarme otra edición. Quería aquella. Y con este episodio tan absurdo, me quedé sin terminar la novela. Se lo debo a Hesse y a Haller, por supuesto. Debo comprarme cualquier día otra edición y finiquitarla. Bicos

  2. pues consigue cuanto antes la edición, qué suerte leer en alemán! es algo que me da una envidia tremenda, leer a los autores en su idioma, debe ser una experiencia única!este libro lo leí de adolescente, en mi época existencialista, junto al extranjero de camus, la metamorfosis de kafka, las moscas de sartre… ahora me explico por qué estoy tan loca, ja ja ja ja ja ja

  3. La verdad es que Hesse no resiste bien la mirada de un adulto. Pero yo sigo recordando la lectura de «El lobo estepario», «Peter Camenzind», «El juego de los abalorios» o » Viaje al Oriente». Son todos ellos esenciales en mi formación como lector y, durante largo tiempo, me identifiqué mucho con Haller, símbolo de resistencia frente al mundo ( la adolescencia tiene estas cosas)

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