«El pato salvaje» (1884). Henrik Ibsen.

«El pato salvaje» (1884). Henrik Ibsen.

Quizá con menos concesiones que en Casa de muñecas, Ibsen consigue con El pato salvaje demostrar que no siempre la justicia tiene por qué resultar justa. El empeño de Gregorio Werle por destapar la hipocresía, aunque en ello resulte implicado su propio padre, desatará una espiral que sólo el suicidio de una niña podrá parar. Hermosa y enormemente cruel alegoría la que propone Ibsen, la muerte del inocente como redención para las penas de los adultos. Encarnada primero la redención en un pato, absurdamente encerrado en un desván, será la niña, Eudivigis, la que se sacrifique para que la falsedad…
«Casa de muñecas» (1879). Henrik Ibsen.

«Casa de muñecas» (1879). Henrik Ibsen.

Ningún momento mejor para releer a Ibsen que a las puertas de un viaje a Noruega. Quizá el portazo de Nora es un momento cumbre de la Historia, con mayúsculas, del teatro de todos los tiempos. Pero leído en su contexto social, en la puritanísima sociedad coetánea de Ibsen, es algo más: significó el nacimiento de un movimiento feminista alentado por los artistas. Nora es el paradigma de la mujer moderna que empieza a serlo. La mujer que intenta dejar atrás las convenciones sociales, las costumbres castradoras y la comodidad, pero a la vez el esclavismo, de la vida entregada…