«Campos de Londres» (1989). Martin Amis.
Nunca recomendaría a un lector poco entrenado a Martin Amis. No porque sea un autor de prosa complicada, todo lo contrario: su manera de narrar puede parecer simple, pero con Amis nada es lo que parece. Y es precisamente esa aparente sencillez una vuelta de tuerca que puede pasar desapercibida a cierto tipo de lectores. Dicen los entendidos que leer a Amis en inglés es un lujo: en sus traducciones, doy fe, sigue siéndolo. Campos de Londres es una novela tan alocada que al terminarla me he sentido agotada. Me costó leerla: el sentido del humor de Amis y el…

