«Cumbres borrascosas» (1847). Emily Brontë.

«Cumbres borrascosas» (1847). Emily Brontë.

Cathy y Heathcliff inventaron el amor tóxico. Su pasión, convertida en trágica historia de amor por el cine, no es desde luego una historia de amor al uso, sino una terrible muestra de los estragos que el "mal" amor puede causar. Recibida con muy poco interés en su momento, la obra de Emily Brontë se ha convertido en uno de los grandes clásicos de la literatura mundial. No sé cuántas veces he leído esta novela, y creo que jamás me casaré de hacerlo: es impresionante. Es espectacular por su modernísima estructura: hay un primer narrador, Lockwood, y una segunda narradora,…
«Mujercitas» (1868). Louisa May Alcott.

«Mujercitas» (1868). Louisa May Alcott.

Cuando yo era niña, Mujercitas era un libro de obligada lectura para las niñAs. Sí, todavía nos recomendaban libros diferentes según nuestro sexo. Pero, aunque otros me tocaron las narices sobremanera, no fue este el caso de la obra de Alcott: me enamoré de Jo desde las primeras páginas, y sentí que, por fin, había encontrado una heroína a la altura de mis expectativas. Yo era una niña, no recuerdo la edad que tendría la primera vez que lo leí, pero no creo que llegase a los 10 años. Lo he releído después, y me ha seguido encantando, pero esa…
«La madre naturaleza» (1887). Emilia Pardo Bazán.

«La madre naturaleza» (1887). Emilia Pardo Bazán.

La segunda parte de Los pazos de Ulloa se centra en los dos críos de la primera novela, Perucho y Manuela, convertidos en dos jóvenes que viven libres en su pequeña aldea gallega, entregados a disfrutar de la naturaleza y su amistad. Perucho estudia en Ourense... pero sufre enormemente separado de Manuela, y ella languidece los meses que su amigo está fuera. El lector sabe que son hermanastros, pero ellos lo ignoran, y su incestuosa y platónica relación es, por tanto, totalmente inocente... hasta que aparece en el pazo Gabriel Pardo, el tío de Manuela. Es un petrimetre de ciudad…
«El eco» (1888). Henry James

«El eco» (1888). Henry James

Henry James tenía una habilidad increíble para diseccionar la sociedad en la que vivía a través de su exquisito estilo narrativo. Esta novela, más ligera de lo habitual en el escritor norteamericano, es mortalmente satírica, y, alrededor de una trama aparentemente banal, James no deja títere con cabeza en lo que a convenciones se refiere. Los protagonistas pululan por un París de marcadas clases sociales pero, aun así, espléndido, intentando despojarse de su "americanismo" para encajar en la refinada sociedad parisina. La familia Dosson está integrada por el afable padre, rico por sus negocios en Nueva York, y sus dos…
«El rayo verde» (1882). Julio Verne.

«El rayo verde» (1882). Julio Verne.

Quien no ha pasado largas tardes de su niñez enganchado a las novelas de Julio Verne se ha perdido para siempre uno de los mayores placeres de la existencia. Leí sus primeras obras en unas ediciones en cómic muy populares en los 70, pero pronto devoré todas y cada una de sus novelas como si fuesen una droga. Releerlas de adulta me transporta siempre a ese paraíso de la infancia, esas largas tardes sin más obligaciones que disfrutar de las páginas de un libro. Adoro todas las obras de Verne, pero El rayo verde siempre ha sido una de mis…
«Estudio en escarlata» (1887). Arthur Conan Doyle.

«Estudio en escarlata» (1887). Arthur Conan Doyle.

Tenía yo 20 o 21 años, era una joven periodista en prácticas y fui a casa del escritor gallego Carlos Casares a hacerle una entrevista. En su inmensa biblioteca había un lugar de honor para las obras de Arthur Conan Doyle. Yo no había leído ninguna novela de Sherlock Homes, pero tocando aquellas primeras ediciones de las obras del británico sentí un escalofrío (siempre me he preguntado qué habrá pasado con ellas tras la muerte del escritor, espero que estén en manos de alguien que sienta ese mismo escalofrío). Pocos meses después ya había leído todas las novelas del detective…
El gato negro (1843). Edgar Allan Poe.

El gato negro (1843). Edgar Allan Poe.

De plena actualidad gracias a la serie The Following, la obra de Edgar Allan Poe corre el peligro de quedarse en el imaginario popular actual como la de un autor satánico, lleno de ira y muerte, críptico y demente. Nada más lejos de la realidad. Poe, un maestro del relato corto profundamente influenciado por la novela gótica, estilo que  renovó por completo, tuvo una vida difícil marcada por la muerte de las dos mujeres de su vida (su madre y su esposa), y esas tragedias marcaron sin duda su obra. Su  oscura imaginación nos ha dejado algunas de las historias…
Anna Karenina (1877). Lev Tolstói.

Anna Karenina (1877). Lev Tolstói.

Anna Karenina es un círculo perfecto, una novela redonda en la que el principio nos dibuja el final, casi sin que nos demos cuenta. La historia de amor de Anna y Vronski, aunque centra la historia, no deja de ser solo una parte de la trama de este fabuloso fresco de la sociedad rusa del XIX. Lev Nikoláievich Tolstói crea un entramado, una red de personajes relacionados todos entre sí, aun de forma tangencial, para tejer una novela apabullante, una obra maestra, como la definió Dostoievski, en la que la moral, la doble moral, es la verdadera protagonista. Es la moral…
«Oliver Twist» (1837). Charles Dickens.

«Oliver Twist» (1837). Charles Dickens.

La segunda novela del inglés Charles Dickens se publicó por entregas, y, teniendo en cuenta el tamaño del tomo, tuvieron que ser unas cuantas. Oliver Twist es un personaje universal, protagonista de una sórdida historia a la que la fina ironía de Dickens despoja de gran parte del drama, aunque sin olvidar regalarnos un exacto retrato de los bajos fondos londinenses del siglo XIX. La historia del huérfano Oliver, que nace en un orfanato y que es expoliado, explotado y maltratado por todos quienes encuentra en su camino, hasta llegar al final feliz que cierra la novela, sirve a Dickens…
«Los pazos de Ulloa» (1886). Emilia Pardo Bazán.

«Los pazos de Ulloa» (1886). Emilia Pardo Bazán.

Mientras leía Los pazos de Ulloa me encontré leyendo una historia ambientada hace algo más de un siglo, pero todo me recordaba a la Edad Media. El cacique, don Pedro, parece un señor feudal, todo a su alrededor funciona como si no hubiese leyes, como si el mundo girase en función de sus deseos. La novela naturalista alcanza en esta obra de Pardo Bazán todo su esplendor, guiándonos a un microcosmos, el campo gallego, donde la vida y la muerte dependen de los deseos del señor, y el resto de personajes no son sino satélites, pequeños microbios que don Pedro…