«Terapia» (2012). Sebastian Fitzek.
Nos pasamos toda la novela intentando saber qué cojones le pasó a Josy, la hija del psiquiatra Viktor Larenz: tras perder su trabajo, se refugia en una cabaña en una isla semiperdida y allí llora la pérdida de su hija, que enfermó primero, sin que los médicos supiesen por qué, y desapareció después. Anna, una misteriosa mujer, aparece en la isla para romper la paz y obligarlo a recordar: vale, nos queda claro desde el primer momento que ella no es real y que esto es una especie de Shutter Island a lo cutre, porque Larenz, evidentemente, es esquizofrénico. Sospechamos…






