«Las hermanas Makioka» (1936). Junichirô Tanizaki.

«Las hermanas Makioka» (1936). Junichirô Tanizaki.

Las cuatro hermanas Makioka son el triste reducto de una sociedad que estaba ya saltando por los aires en Japón justo antes de la II Guerra Mundial. Tanizaki crea una novela lenta, tan descriptiva de las más nimias realidades que necesita toda la paciencia del lector para sumergirse en esa asfixiante alta sociedad japonesa. Cuando terminas el libro comprendes que te has sentido igual que esas mujeres, aprisionadas por unas rígidas convenciones que deciden cada uno de sus movimientos, sin dejarles ni un hueco para respirar. De todas ellas, solo Koi-San está a caballo entre el mundo que fue y…
Primera nieve en el monte Fuji (1958). Yasunari Kawabata

Primera nieve en el monte Fuji (1958). Yasunari Kawabata

Puede sonar sórdido, pero tengo debilidad por los escritores suicidas, como Yukio Mishima, Virginia Wolf y Sandor Marai. Todos comparten, si no un estilo, una narrativa característica, ensoñadora, distinta. Una atmósfera envolvente que lleva al lector a mundos nuevos, irreconocibles. Kawabata, con el que además comparto el día de nacimiento, es quizá el más evocador de todos. Esta colección de relatos es tan hermosa, tan deslumbrante, que releer alguno de los cuentos cualquier tarde sin nada que hacer debería ser obligatorio. El amor, el trabajo, la vida, todo pasa sin que pase nada, todo se demora ante los ojos del…
Azul casi transparente (1976). Ryū Murakami.

Azul casi transparente (1976). Ryū Murakami.

Como un Trainspoting con protagonistas de ojos rasgados, Azul casi transparente es una novela maravillosa dentro de su oscura sordidez. Los jóvenes, casi adolescentes, que deambulan por su páginas arrastran su miseria de borrachera en borrachera, de polvo en polvo, de droga en droga. Alucinados por la vida de los soldados americanos, se pliegan a sus peticiones, por degradantes que sean, y ruedan y ruedan en una espiral de autoflagelación que, a pesar de su bárbara exposición, resulta conmovedora. Ryū, el protagonista, parece ser el único capaz de escapar de la depravada realidad que rodea al grupo, pero esto es…
«Sauce ciego, mujer dormida» (2008). Haruki Murakami.

«Sauce ciego, mujer dormida» (2008). Haruki Murakami.

Murakami es un gran narrador, de eso no albergo dudas. Pero cuanta más obra suya leo más fuerte es la impresión de estar leyendo una y otra vez la misma novela. En esta compilación de relatos cortos, la sensación se me ha hecho asfixiante. Soy una devoradora entusiasta de relatos cortos, uno de mis géneros favoritos, y si bien es cierto que casi todos los autores tienden a seguir un estilo, en el caso de Murakami me ha costado diferenciar entre ellos a los narradores de las distintas historias. Es decir, el primer relato me encantó. Al quinto estaba aburrida,…
«Norwegian wood» (2005). Haruki Murakami.

«Norwegian wood» (2005). Haruki Murakami.

Preñada del halo nostálgico que me pareció lo más fascinante de Kafka en la orilla, Norwegian wood me ha parecido sin embargo mejor, dentro de esa sensación de leer siempre lo mismo que me deja inevitablemente Murakami. Toru Watanabe es una figura que se desliza entre una vida en la que el suicidio parece rodearlo, llenándolo, a pesar de ello, de ganas de vivir. Se suicidará su mejor amigo, Kikuzo, y algo le hará sentirse responsable de Naoko, su novia. Pero será Midori, una mujer que tampoco es convencional, quien lo rescate de ese círculo vicioso de muerte. Ojo, no…
«Kafka en la orilla» (2002). Haruki Murakami.

«Kafka en la orilla» (2002). Haruki Murakami.

Esta novela es un triángulo: dos historias nacen en los dos vértices más alejados y van uniéndose, uniéndose, hasta confluir en el mismo, cerrando una trama. El interés sigue el mismo triángulo. La novela nace grandiosa, crea unas expectativas gloriosas y termina siendo una excelente novela, pero no esa gran novela, aunque esto es una apreciación completamente subjetiva, y hablando sin duda de un escritor excepcional. Murakami tiene el don de la palabra, es un auténtico placer leerlo, a pesar de la pésima traducción con la que me he topado. Aun así, la magia de sus palabras puede con todo.…
«La novela de Genji II. Catástrofe» (Siglo X). Murasaki Shikibu.

«La novela de Genji II. Catástrofe» (Siglo X). Murasaki Shikibu.

Genji, el Príncipe Brillante, morirá al principio de esta larga segunda parte, pero Kaoru y Niou serán sus descendientes, aunque nunca alcanzarán su nivel. Los dos descendientes de Genji se enamorarán de la misma mujer, una princesa que vive retirada en Uji, y después amarán también ambos a su hermanastra, a la que empujarán a la muerte. Esta segunda parte es mucho más oscura que la primera, pero quizá es incluso mejor literariamente. En todo caso, esta es con mucho una de las mejores novelas de la historia. Puntuación: 10/10. Biografía de la autora.
La novela de Genji I. Esplendor (siglo X). Murasaki Shikibu.

La novela de Genji I. Esplendor (siglo X). Murasaki Shikibu.

Si tuviese que elegir 10 libros para llevarme a una isla secreta sé que Genji Monogatari sería uno de ellos. Es tan maravillosa esta novela, tan increíble, tan poética, tan mágica tan... ¡todo! Esta novela se escribió en el Japón del siglo X, en el período Heian, mucho antes de los samurais y las geishas. Y la escribió una mujer. En el siglo X, la minúscula proporción de miembros de la clase alta japonesa vivía dedicada a la belleza y a las artes. Las mujeres recibían una educación exquisita en ese reducido círculo, y los amores solían iniciarse mediante cartas,…
«El grito silencioso» (1967). Kenzaburō Ōe.

«El grito silencioso» (1967). Kenzaburō Ōe.

Entrar en el mundo de Oé hace necesario despojarse de la mochila que viene con nosotras, lanzarse a la aventura de entrar en un universo extraño, mágico, desasosegante; es obligado aceptar y entender sus obsesiones, asumir la deformidad, la náusea. Es como un meteorito chocando contra la Tierra. Kenzaburō Ōe es posiblemente el más universal de los escritores orientales, a pesar de sus textos crípticos, enlazados unos con otros a través de niños que nacen con deficiencias, una de las constantes en su obra: Ōe tuvo un hijo, Hikari (luz), con hidrocefalia y autismo, y esta circunstancia marcó gran parte de…