“Gente normal” (2018). Sally Rooney.

En Gente normal no pasa nada extraordinario. Es una historia de amor quizá algo extraña, pero, realmente, no pasa absolutamente nada. Y, sin embargo, ¡qué novela tan maravillosamente llena es esta! A lo largo de unas 300 páginas, Rooney nos cuenta, de manera lineal, sin aspavientos ni giros, la relación entre Marianne y Connell a lo largo de unos cuantos -pocos- años. Desde el inicio de su relación, en sus años de instituto, cuando ella es la rica extraña que vive en una mansión y él el popular hijo de la mujer que limpia su casa, Lorraine, hasta el final de sus estudios, cuando la vida de adultos impone su rodillo.

Es una historia de desencuentros, de amor sin etiqueta… y, sobre todo, de amistad. La historia de una pareja capaz de hablar de todo excepto de lo que sienten: dos personas que van tejiendo una amistad entre polvos perfectos, silenciosos malentendidos y un mundo crispado que los envuelve y al que, de diferentes maneras, intentan encontrar sentido.

Había leído muchas cosas sobre Rooney, la escritora de los millenials, y era precisamente esa injusta etiqueta la que me había impedido leerla hasta ahora. Pero una noche de fin de semana sin nada mejor que hacer que ver una serie empecé a ver Normal People, la adaptación de esta obra a la pequeña pantalla. Y no pude dejar de verla. En cuanto la terminé abrí por fin la novela, olvidada en el archivo del Kindle desde hacía muchos meses. Y no pude dejar de leerla.

No pasa nada, pero es profundamente poética y magnética. No pasa nada, pero, en realidad, ¿hay otra cosa tan aparentemente nimia como un momento de amor que nos devuelva tantos recuerdos no pedidos? Porque cada momento que viven Connell y Marianne hemos podido vivirlo alguna vez, o no, pero hemos vivido otros. Y también vivimos historias de amor en las que no pasó nada extraordinario, o eso queremos creer, porque el amor, realmente, es algo extraordinario.

Más información sobre la autora en Wikipedia.

Nota: 8/10.

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