“La chica del semáforo y el hombre del coche” (2019). David Orange.

¿Por dónde empiezo? La trama de esta novela es tan frenética como disparatada, pero hay que reconocer a Orange que consigue entretener al lector al menos hasta que desenreda el misterio. La historia es bastante atípica, eso sin duda: un genio de las matemáticas (aquejado desde niño por un extraño trastorno que le regala esa clarividencia a cambio de parte de su salud) se enamora de una bella saltimbanqui que pide dinero en un semáforo. Conocerla rompe la estricta rutina que se marca para vivir, necesaria para que su salud mental no se resienta. Pero, ¡ah, el amor!

Una vez que conoce a la bella muchacha… todo se va al trasto. ¡Su trabajo, su relación con su hermana, su libertad! Todo se esfuma por ese simple hecho, que él cree accidental, pero que en realidad no lo es, de cruzarse con la bella desconocida.

Paralelamente, un asesino en serie, El hombre del coche, mata a mujeres sin que nada lo detenga. Mujeres vestidas como la madre de Jack, nuestro protagonista, la noche en que murió atropellada. Tanto el lector como los dos agentes del FBI que investigan las muertes sabemos que sería demasiado descarado en una novela de intriga que el asesino estuviese tan tan claro. Así que… ¡vamos a embrollar un poco la historia! Y se embrolla, ¡vaya si se embrolla! Tanto que una vez que el lector avispado tiene claro hacia dónde va la trama… todo pierde fuelle.

Más información sobre el autor en su web.

Nota: 5/10.

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