Saga “Crepúsculo”(2005-2008)

Con la saga Crepúsculo no hay medias tintas: o la amas o la odias. Las novelas de Stephenie Meyer, dirigidas a un público juvenil, arrasaron en todo el mundo, y su adaptación al cine fue el colofón para convertirlas en un fenómeno de masas. Bien, siendo objetiva, es imposible decir que son buenas novelas, porque no lo son: el estilo es simple, facilón y poco elaborado, pero… yo me lo pasé en grande leyéndolas y viendo las pelis. Para disfrutarlas es necesario ser una friki de cualquier historia de vampiros que caiga en tus manos, pero también tener claro que no estamos ante un novelón como Drácula, de Bram Stoker, sino ante unas novelitas ligeras, entretenidas y poco más. La típica lectura que escoges para llevarte a la playa o para una cálida tarde de verano en la que quieres pasar el rato, sin necesidad de hacer trabajar a tu cerebro.

Bajo esas premisas, las novelas de Meyer se dejan leer, son facilonas y la historia de amor de Edward y Bella es fácilmente digerible: dos seres destinados a encontrarse, enamorarse y vivir juntos para siempre. El cuento de hadas del siglo XX, para entendernos.

La saga original la componen cuatro novelas: Crepúsculo (2005); Luna nueva (2006); Eclipse (2007) y Amanecer (2008). En 2020, en plena pandemia, Meyer publicó Sol de medianoche, que no es más que la revisión de la primera novela de la saga mostrándonos el punto de vista de Edward. Totalmente prescindible.

Edward, un vampiro que no quiere perder su parte humana, y Bella, una adolescente que parece no encajar nunca en su mundo, protagonizan esta historia de amor que comienza con Bella mudándose al pueblo de Forks para vivir con su padre. En este lugar remoto donde apenas se ve el sol, la familia Cullen es una celebridad local: guapos, inteligentes… y gélidos y distantes, los cinco hermanastros Cullen son una de las atracciones del instituto. Y Bella se enamorará de Edward nada más verlo. Y él, por supuesto, de ella, la única humana a la que no puede leer la mente. A través de las cuatro novelas seguiremos su apasionada historia de amor, llena de peligros, separaciones, dramas y pasión, y nos dividiremos entre el equipo Edward y el equipo Jacob, el hombrelobo que ama a Bella pero que poco tiene que hacer ante su rival vampiro. Yo soy del equipo Edward, ¡por supuesto!

Volver arriba