“2061: Odisea tres” (1987). Arthur C. Clarke

A finales de los 90, la misión Galileo de la NASA tenía previsto recoger datos en Júpiter, y Clarke consideró que sería una trama adecuada para continuar la Odisea Espacial que inició con 2001: una odisea espacial y 2010: Odisea dos. Pero la misión se retrasó, y el escritor decidió centrarse en el paso del cometa Halley cerca de la Tierra. Han pasado décadas desde que los misteriosos monolitos que demuestran que hay vida en el espacio, además de la humana, fueron descubiertos. El cambio del sistema solar, con la conversión de Júpiter en un sol, Lucifer, ha llevado al hombre a colonizar los otros planetas… pero nadie se ha atrevido aún a aterrizar en Europa, desde la advertencia de no pisarlo que lanzó Bowman en el final de la novela anterior.

Un magnate organiza un viaje turístico para posarse en el Halley a bordo de la cosmonave Universe, y a bordo viajan algunos ilustres famosos, científicos, y un centenario Heywood Floyd, que decide hacer su último viaje galáctico tras años viviendo fuera de la Tierra, en un entorno seguro de baja gravedad (que ayuda a ser más longevo) para quienes tienen problemas con la gravedad tras pasar mucho tiempo fuera de su planeta natal. Otra nave del magnate, la Galaxy, donde viajan su nieto y Van der Berg, un visionario científico, está en una misión científica… pero una de sus pasajeras resulta ser miembro de un grupo terrorista y obliga a la tripulación a posarse en Europa. La Universe decide acudir a rescatar a sus compañeros, varados en Europa y sin posibilidad de salir de allí.

En esta obra Clarke nos enfrenta al deseo insaciable de conocimiento de los humanos, que les conduce a una situación peligrosa, y nos vuelve a poner frente al misterioso monolito, que ahora en Europa es una larga muralla, al estar tumbado, que parece estar protegiendo a la vida que se ha desarrollado en el antiguo satélite. El descubrimiento de los núcleos de diamante que esconde Europa en su monte Zeus, una sospecha de Van der Berg que por fin consigue probar, y su inmediata pérdida; los iglús de los europeanos… Europa es un mundo inhóspito pero lleno de maravillas que el nieto de Floyd y Van der Berg exploran como elegidos para la expedición fuera de la Galaxy. Y… ¿dónde está Bowman? Pues aparecerá también en la novela, pero no será la única aparición extraña: Chris conversa con su abuelo en Europa, como un espectro, y no consigue explicarse qué ha pasado.

Más información sobre el autor en Wikipedia.

Nota: 6/10.

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