Aguas oscuras (2019). Robert Bryndza.

Después de Te veré bajo el hielo y Una sombra en la oscuridad, Bryndza nos trae la tercera entrega de la serie sobre la detective Erika Foster, ahora en un nuevo departamento investigando una trama de narcotráfico. Su espantada dejando Investigación Criminal no fue una buena idea: su nuevo trabajo no le gusta, pero mientras busca un alijo de drogas bajo las aguas de una cantera, su equipo encuentra el cadáver de una niña. Se trata de Jessica Collins, desaparecida hace 26 años, un caso que nunca se ha cerrado y que Foster decide que quiere investigar.

La familia de la niña, una madre fanática religiosa, un hijo y una hija y un padre que ahora vive en España con su novia y sus dos hijos, se reúne tras el hallazgo del cadáver, y Foster tendrá que lidiar con ellos mientras intenta no meter la pata con el principal sospechoso de la investigación inicial: un pederasta que demandó a la policía, llevándose una fortuna, tras filtrar sus datos la investigadora de entonces, provocando que fuese atacado por un grupo radical. Esa policía, Amanda Baker, lo perdió todo: su trabajo, su prestigio, sus ilusiones… Ahora vive alcoholizada, pero cuando Erika se cruza en su camino, la detective que fue vuelve a aflorar.

Como en las dos entregas anteriores, Bryndza nos lleva con agilidad por la trama, que engancha, y nos sorprende con un final inesperado. Y la saga Foster continúa en la cuarta entrega, Último suspiro, donde veremos cómo avanza la relación que inicia en esta novela con su compañero Peterson.

Nota: 6/10.

Más información sobre el autor: https://robertbryndza.com/

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