Rebeca es la alargada sombra de la esposa muerta del marido de la apocada protagonista. En su mansión, Manderley, vive agobiada bajo su recuerdo. Acaban de casarse y apenas sabe nada del pasado de su esposo, así que empieza a obsesionarse con que él nunca la amará tanto como a Rebeca. Comienza a tener visiones, y Rebeca cada vez está más presente en esa casa. Esto es el argumento. Pero sólo leyendo esta novela puede disfrutarse de la asfixiante atmósfera que creó Du Maurier y que tan fantásticamente bien reprodujo Alfred Hitchcock en la película del mismo nombre. Ayer soñé que volvía a Manderley…
Es esta una novela maravillosa, llena de intriga y vueltas de tuerca. Apasionada, misteriosa y adictiva novela, ¡no dejes de leerla!
Como curiosidad, a esta película se debe el nombre de las chaquetas llamadas rebecas, esas cortitas que la protagonista lucía constantemente. Y otra anécdota, esta sobre la escritora: vivió en una mansión del siglo XVII que ella misma restauró, llamada Menabylly, en la que se inspiró para crear Manderley. Y una más, sobre la protagonista de la película, Joan Fontaine: era la hermana de Olivia de Havilland, y toda su vida tuvieron una fortísima rivalidad.
Puntuación: 8/10.


