“París-Austerlitz” (2015). Rafael Chirbes

Chirbes murió poco después de terminar esta novela, que llevaba años escribiendo y reescribiendo, y nos dejó a todos sus lectores con la boca abierta y miles de preguntas en el aire. Chirbes es un punto y aparte en la literatura española, un narrador prodigioso, lleno de sorpresas. Pero ninguna tan honda como esta novela de amor. Sí, es amor pese a lo descarnado de la narración del protagonista, despegado ya del profundo sentimiento que lo unía a Michel, su amante, mientras nos cuenta su historia. El joven de clase alta enamorado del pintor mayor, borracho y pobre, pasa de ser un estereotipo a convertirse en un profundo análisis de los cambios que sufre una relación a lo largo del tiempo. Chirbes muestra con brutalidad cómo la diferencia de edad, de clase, de vida… mata el amor. Cómo nuestro egoísmo… mata el amor. Al mismo tiempo, el narrador, ese joven egoísta que amaba al pintor seguramente más de lo que él mismo esperaba, nos pone frente a un espejo en cada una de sus justificaciones para alejarse de su amante: todos hemos sido ese joven alguna vez, y todos hemos sido Michel alguna vez. Todos hemos amado cuando no nos amaban y todos hemos sido amados cuando ya no amábamos. No sé cuál de las dos es mayor maldición, pero en esta novela Chirbes explora el final del amor con bisturí.

Tengo la misma visión pesimista sobre el amor que, atendiendo a lo que se desprende de esta novela, tenía Chirbes. Como él, creo que el amor es caduco y que enfrentarnos a su final es la asignatura pendiente de los humanos. El cinismo del protagonista mientras rememora sus años con Michel no consigue sin embargo esconder el amor que ha sentido por él. Quizá es más evidente para el lector que para él, pero ahí está esa realidad, trepando entre las palabras descarnadas. Una novela maravillosa, sin duda.

Nota: 9/10.

Más información sobre el autor: Wikipedia.

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