“Veinte” (2017). Manel Loureiro.

La humanidad está casi extinguida: el Colapso terminó con casi todos los humanos hace unos 200 años con una enfermedad contagiosa que los empujaba a suicidarse, normalmente de manera muy violenta. Pero, casi cuando el final parecía inevitable, una vacuna salvó a los pocos que quedaban vivos: entre ellos a Andrea, una joven de 17 años. Sin que nadie sepa a ciencia cierta por qué, algunos de los vacunados no pueden morir, y ahora son Los Ancianos, aunque su apariencia sea juvenil, como la de Andrea. El mundo que ellos conocían, lleno de avances tecnológicos, ya no existe, sin embargo: lo que queda de humanidad sobrevive en pequeñas poblaciones en condiciones similares a la Edad Media, encerrados tras alambradas que los protegen de los misteriosos seres que viven fuera. Nadie los ha visto en décadas, pero las historias sobre ellos siguen vigentes y nadie se atreve a inspeccionar demasiado fuera de su poblado.

La sociedad se estructura por gremios, como en la Edad Media, y los oficios pasan de padres a hijos. Un Consejo, en el que, además de humanos mortales, está el puñado de Ancianos que vive en La Lanza, el poblado de Andrea, gobierna esta sociedad rudimentaria.

Este es el escenario de Veinte, una distopía que nos presenta una sociedad bastante alienada a la que, de repente, vuelve a atacar el virus suicida… solo que ahora, dos siglos después, solo afecta a los mayores de 20 años. Así que si Andrea y el grupo de jóvenes que viajan con ella no encuentran la antigua vacuna, la humanidad está de nuevo condenada.

Loureiro escribe muy bien, pero esto no basta para que el lector se zambulla en la trama: los personajes son planos, no consigues conectar con ninguno; quizá porque hay demasiados, y repartir el protagonismo entre todos es complicado. Aunque el final lo salva un poco, el planteamiento es bastante poco creíble: ¿un virus que mata al cumplir los 20? ¿La sociedad en manos de niños y jóvenes? La influencia de El señor de las moscas es demasiado evidente… y el final, en el que se encuentran las respuestas a todos los misterios, es, siendo benévola, predecible y poco vistoso.

Aun así, me lo he pasado bien leyendo esta novela porque, como he dicho, Loureiro escribe francamente bien y sabe entretenerte. Pero si buscas algo profundo, mejor bucea en un clásico de la distopía, El cuento de la criada.

Más información sobre el autor en Wikipedia.

Nota: 5/10.

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