«La educación sentimental» (1869). Gustave Flaubert.

«La educación sentimental» (1869). Gustave Flaubert.

Os aseguro que todo buen lector tiene que leer esta novela. Es un maravilloso ejemplar del novelón del XIX, quizá la mejor, no podría decirlo, pero, sin duda, sí una de las mejores. Flaubert es un escritor fantástico, cualquiera de sus novelas es una obra de arte, pero La educación sentimental es especial porque significó el nacimiento de un género, de una etapa. Frédéric, el protagonista, simboliza la idealización de esa generación del XIX francés, que se creía profundamente cargada de ideales sociales pero, en realidad, era intensamente vacía. Frédéric ama a a Mme Arnoux, y este amor imposible marcará…
«El conde de Montecristo» (1846). Alexandre Dumas.

«El conde de Montecristo» (1846). Alexandre Dumas.

Leí el otro día en una entrevista a la escritora Zadie Smith que las obras que marcarán el resto de tu vida son las que lees en la preadolescencia. Y puede que tenga razón. En esa etapa yo leí El retrato de Dorian Gray, El Señor de los Anillos, Crimen y castigo...Y leí El conde de Montecristo. En plena adolescencia, el folletín por antonomasia de Dumas, con permiso de Los tres mosqueteros, no pasa desapercibido. En realidad, Dumas se basaba siempre en los buenos y los malos, llenaba de tragedia la existencia de los buenos, te hacía sufrir con ellos…