«Mantícora» (1972). Robertson Davies.

«Mantícora» (1972). Robertson Davies.

En Mantícora, segunda parte de la trilogía de Deptford de Davies, la historia se centra en la familia Stauton. Pero si en El quinto en discordia cerrábamos el libro con un terrible descubrimiento sobre la muerte de Boy Stauton, Mantícora lo abrimos con Boy enterrado y su hijo David enfrentándose a una psiquiatra en Zurich para asumir esa muerte. Toda la novela vemos a Boy Stauton a través de los ojos de David, quien, a su vez, aprende a interpretar sus sentimientos a través de las indicaciones de la psiquiatra J. von Haller. Es decir, nunca estamos cerca de Boy,…
«El quinto en discordia» (1970). Robertson Davies.

«El quinto en discordia» (1970). Robertson Davies.

Ojalá no hubiese tardado tanto en leer a Davies. Acabo de cerrar El quinto en discordia y me muero de ganas de correr a la librería para comprar la segunda y la tercera parte de la Trilogía de Deptford que esta novela inicia, Mantícora. Davies es uno de esos escritores de los que siempre has oído hablar pero que tardas en decidirte a leer. No sé por qué. No entiendo cómo el autor de esta prodigiosa novela no es un escritor tan conocido, tan identificable, como muchos otros más mediocres de su generación. Quizá porque se quedó a las puertas…
«1984» (1949). George Orwell.

«1984» (1949). George Orwell.

He leído varias veces 1984, una novela fascinante. Y, cada vez, me pareció nueva la pesadilla, como si no la hubiese leído ya antes. Otra vez seguí con Winston el sendero incierto de la libertad, otra vez creí que al final vencería, otra vez me quedé desolada al enfrentarme al abismo de nuestra propia realidad de ser hombres. Seres perdidos, vencidos por nuestra propia e inconsolable capacidad de destruirnos una y otra vez... una y otra vez. Hay demasiadas semejanzas entre la vida terrible que describe Orwell en esta obra maestra y nuestra realidad. La derrota, para los hombres libres,…
«Un mundo feliz» (1932). Aldous Huxley.

«Un mundo feliz» (1932). Aldous Huxley.

Hay libros que te marcan para siempre, y esto me pasó a mí con el clásico de Huxley. Cuando leí por primera vez Un mundo feliz, a finales de los 80, no existía la clonación, ni se hablaba de células madre ni era posible elegir el sexo o las características genéticas de tu hijo para salvar a su hermano enfermo, como ya sucede ahora. Quizá porque me quedé pillada con el fantasmagórico futuro que auguraba Huxley veo todas esas cosas como la antesala de la sociedad que él describió. Pese a ser una novela de principios del siglo XX, su…