Llevamos casi 15 años esperando que Martin termine la saga, y, realmente, casi hemos perdido la esperanza de que lo haga. Cuando leímos la primera novela caímos rendidos ante Poniente y sus siete reinos, ante esa guerra de tronos que, como un elegante y violento culebrón medieval, nos llevaba en volandas página a página, muerte a muerte. El lanzamiento de la primera temporada de la serie Juego de tronos pasará a la historia por su tremendo impacto en todo el mundo, y lo cierto es que aquella primera temporada fue un sueño hecho realidad. Para entonces, quienes ya habíamos leído todos los libros, aquella serie fue una maravillosa esperanza: ¡por fin Martin terminará la saga, ahora tendrá que hacerlo! Pero no fue así: la serie siguió su propia historia, ya que la de las novelas se truncaba, y, de paso, se tomó licencia tras licencia, modificando mucho la trama literaria.
La primera novela nos sitúa en King’s Landing (Desembarco del Rey), la capital del reino, donde gobierna Robert Baratheon. La historia nos va llevando al pasado para contarnos cómo Robert, ayudado por su amigo Ned Stark y otros importantes nobles, logró arrebatar el Trono de Hierro a los todopoderosos Targaryen, cuyo último rey, Aerys II, estaba totalmente loco. El ahora cuñado de Robert, Jaime Lannister, hermano de su esposa Cersei, asesina al rey loco y se convierte en el Matarreyes. En el momento actual en la novela, Robert va camino de Winterfell (Invernalia), el reino de los Stark en el Norte, para pedir ayuda a su viejo amigo Ned. En Winterfell vive Ned con su mujer y sus hijos, Rob, Sansa, Arya, Brandon y Rikkon. También vive con ellos su hijo bastardo, Jon Snow (Jon Nieve), y Theon, el hijo de un antiguo enemigo, Balon Greyjoy, que se llevó como rehén tras luchar contra los Hombres de Hierro y que ha vivido en Invernalia desde niño.
Todo es o parece idílico en Winterfell, a pesar de la animadversión de Catelyn, la mujer de Ned, por el bastardo de su marido. Ned se nos presenta como un hombre honesto y formidable, que intenta formar a Robb para que sea su digno sucesor. La casa Stark, cuyo emblema es un lobo, es una de las más fuertes del reino. Cuando, volviendo de ejecutar a un traidor, se encuentran una loba huargo muerta, con sus cachorros desvalidos, los hijos de Ned deciden adoptarlos: hay uno para cada uno de los cinco… y, cuando están a punto de irse, aparece el más pequeño, totalmente blanco, y se lo entregan a Jon, el bastardo.
Después de estos idílicos momentos no volverá a haber nada tranquilo en esta saga. Es complicado hablar de ella sin destripar nada, porque los acontecimientos se concatenan, se enredan como telas d araña y tirar de un hilo supone desvelar gran parte de la trama. Para resumir, estamos ante una gesta violenta y terriblemente dura, en la que, por un lado, vemos las guerras en los Siete Reinos por el Trono de Hierro, y, al otro lado del mundo, seguimos a una adolescente de pelo blanco, Daenerys, la última Targaryen, que vive en el exilio con el trastornado de su hermano mayor, que quiere recuperar el trono a toda costa. En medio de estas dos fuerzas, el Muro, construido hace miles de años para defender a Poniente de una amenaza que pocos ya creen que exista, Los Otros, está custodiado por hombres sin ya nada que ganar, desterrados al fin del mundo por sus delitos o por ser inútiles en sus nobles casas. Pero saben que algo se está despertando al otro lado, y necesitan que Poniente los ayude.
Entre las tres historias pululan cientos de personajes, cada uno ligado a una gran casa noble. Los Lannister, liderados por el duro Tywin, padre de los gemelos Jamie y Cersey y Tiryon, el enano, son los más ricos del reino, y será una familia clave en todos los sucesos importantes de la saga. Los Stark son como su némesis, sobre todo desde que coinciden en Invernalia y el despreciable hijo de los reyes, Joffrey, aparece en escena.
Como nos falta el final, dos novelas, no puedo decir si esta es una saga sobresaliente o no. Las siete novelas publicadas son apasionantes pero demasiado irregulares: algunas son excepcionales y otras un rollazo tremendo. Si has visto la serie y no has leído los libros, quizá no merezca la pena que los empieces hasta que su majestad Martin se decida a terminar la historia. Mientras, puedes leer cualquiera de las increíbles sagas de Sanderson, bastante mejores que esta, o las de Abercrombie, por poner solo dos ejemplos.
Novelas de la saga:
- Juego de tronos (1996)
- Choque de reyes (1998).
- Tormenta de espadas (2000).
- Festín de cuervos (2005).
- Danza de dragones (2011).


