Libros de la saga:
- Nacida de la llama.
- Poder elemental.
- Magia dorada.
- Jinete de dragón.
- Rescate mortal.
- Plan audaz.
- Los portadores.
- Cielos funestos.
- Tiempos oscuros.
Tras el final de El sendero del guardabosque nos quedamos desolados: ¿de verdad iban a terminar así Lasgol, Egil, Viggo, Ingrid, Gerd, Astrid, Nilsa, Camu, Ona y Argi? Por suerte, Urvi ya tenía en marcha su siguiente saga, y, aunque tuvimos que esperar un poquito, volvimos a reencontrarnos con nuestros queridos guardabosques.
La protagonista de esta saga es Nahia. Vive en otro mundo, lejos de Tremia, y tiene sangre de dragón. En su planeta (como en muchos otros), todos son esclavos de los dragones, y cada año seleccionan a los mejores de entre los que tienen su sangre para arrancarlos de sus aldeas, sin que nadie sepa bien para qué. Hasta que es seleccionada, y Nahia descubre que va a ser alumna de una escuela marcial donde humanos y otras razas son enviados para aprender a luchar por los dragones.
Nahia conocerá en la terrible academia a humanos como Logan, pero también a seres como los Fatum, los Scarlatum, los Drakónidos, los Tauruk-Kapro, y los Felidae. Cada raza es diferente y tiene sus peculiaridades; los peores, con diferencia, son los Drakónidos, ya que son una especie que tiene cierto parentesco con los dragones, y los veneran. El resto de razas asume con resignación su vida de esclavitud, pero Nahia, la Nacida de la Llama, cree que pueden rebelarse. Y en medio de sus planes de rebelión se cruzará con nuestros guardabosques, tras saber de su lucha gracias a Egil, que vive preso en su academia, y encontrarse con ellos cuando envían a su escuadrón a combatir en Tremia como parte de un examen final. Entonces, el mundo de los esclavos de los dragones y nuestros héroes de Tremia, que lucha con uñas y dientes en todos los reinos contra los invasores, se encuentra, y juntos deciden luchar por la libertad.
Los guardabosques tienen más cosas que hacer aparte de eso: deben encontrar las armas doradas, las únicas que pueden acabar con los dragones, e Ingrid, prisionera en un lejano reino por negarse a decir dónde las ha escondido, tiene que ser rescatada. Lasgol ha perdido los recuerdos de sus seres queridos tras enfrentarse al terrible dragón en el final de la saga El sendero del guardabosques, y todavía tiene muchas lagunas con su magia también. Gerd ha sido rescatado pero arrastra una grave lesión de cadera; Egil está preso en la academia donde estudia Nahia, que, castigada a dar de comer a los presos, conoce al cerebrito y gracias a este encuentro pueden unirse ambas luchas; Viggo ha estado congelado y, aunque vuelve a la vida, tiene algunas secuelas físicas que oculta a sus compañeros; Nilsa, a punto de morir, es salvada por las hechiceras de la tribu de su amado, pero está mucho más débil que antes; de Astrid nada se sabe, salvo que está prisionera.
En esta saga, aún no terminada, se van mezclando las historias de Nahia, Logan y sus compañeros en su escalada de formación hasta llegar a ser jinetes de dragón, y las de Lasgol y compañía intentando reagruparse y recuperar las armas doradas. Vamos siguiendo en paralelo las andanzas de los dos grupos, y vemos cómo los guardabosques logran rescatar a todo el equipo y que Lasgol, aunque va recuperando la memoria, no recuerda a Astrid, a la que rescatan en la última novela publicada de la saga. Pero sabemos que la recordará, tarde o temprano…
El equipo está intentando ayudar a matar dragones, pero encontrar las armas doradas está siendo una odisea. Por suerte, conocen a un mago único, con energía dorada, que logra sintetizar esa magia y encerrarla: así pueden usarla con sus armas «normales» y convertirlas en letales para los dragones.
Nahia, por su parte, lidera la revolución en su mundo de dragones, con ayuda de Egil, se enamora de Logan y va aprendiendo a controlar su poderosísima llama interior.
Francamente, esta saga es más infantiloide que la de los guardabosques, aun siendo esa también para un lector juvenil. Además, creo que la está estirando demasiado, y pasan pocas cosas en cada novela, a diferencia de la primera saga, que era mucho más entretenida. De hecho, en la última novela apenas pasa nada: los dragones se unen y envían hordas a Tremia, y los héroes luchan en diferentes reinos, pero apenas sucede nada.

