Lolita (1955). Vladimir Nabokov

Lolita (1955). Vladimir Nabokov

En pocos libros la angustia del antihéroe llega a ser tan patente para el lector como en la celebérrima Lolita de Nabokov. En pocos libros sientes con tanta claridad que ese personaje por momentos amoral que te presenta el autor podrías ser tú, no literalmente, pero sí de modo abstracto, porque Humbert representa todas las miserias que tenemos dentro. La historia todo el mundo la conoce: Humbert, un hombre culto y aparentemente tranquilo, se apasiona de forma desmedida por la adolescente hija de su casera. El escándalo que provoca la relación, la reacción del hombre adulto frente a la adolescente,…
«El cuarto oscuro» (2002). Louise Welsh.

«El cuarto oscuro» (2002). Louise Welsh.

Reconozco que compré este libro por impulso. No conocía a la autora, ni la novela. Pero me gustó el título, y era de Anagrama... Y esa vez acerté, porque esta novela me enganchó y la despaché en un par de días. Vale, no es la mejor que he leído, pero si os gusta la novela negra seguro que os entretiene. Sobre todo, por el desenfado de la narradora, que construye una intriga con todos los toques clásicos de la novela negra con un protagonista atípico: un anticuario homosexual. Rilke trabaja en una casa de subastas y debe desmantelar la casa…
«Zuckerman encadenado» (2006). Philip Roth.

«Zuckerman encadenado» (2006). Philip Roth.

Siempre es un placer leer y escribir sobre "el Maestro". Philip Roth. Quien no lo haya leído que corra a descargarse una de sus novelas, o a la biblioteca, librería o centro comercial más cercano, ¡es delito no haberlo leído! Zuckerman encadenado no es una novela, sino tres, que Seix Barral editó juntas. El primer relato, La visita al maestro (1979), es para mí el mejor de los tres. Zuckerman visita a Lonoff, un escritor consagrado, y en su casa, además de recibir un elogio por sus relatos, conoce a Amy, una joven judía que dice ser Ana Frank y…
«Una habitación propia» (1929). Virginia Woolf.

«Una habitación propia» (1929). Virginia Woolf.

Virginia Woolf tiene muchos méritos, pero para mí hay uno que destaca sobre todos los demás: cuando ella escribía, a principios del siglo XX, que una mujer escribiese no era común, pero las que lo hacían, hasta ese momento, tenían ese tonillo femenino tan Jane Austen. Ella no. Ella fue la primera en romper ese molde, en dejar que el sexo desapareciese de sus palabras, porque todas sus novelas podría haberlas escrito un hombre. Excepto Una habitación propia, que no es una novela, sino un discurso que dio la escritora británica.   La defensa que hace de la libertad de…
«La historia del amor» (2005). Nicole Krauss.

«La historia del amor» (2005). Nicole Krauss.

Leí este libro más por insistencia de quien me lo prestó que por iniciativa propia. Y esto fue una ventaja, porque al no tener apenas referencias de la autora pude leerlo sin prejuicios previos. Me pareció una obra en manos de una escritora con talento, que hila bien la historia, engancha al lector lentamente e intenta hacerse con él. Luego supe que Krauss escribe normalmente sobre el tema del Holocausto, aquí esbozado, aunque es el eje de la historia. El argumento se centra en dos hombres que deben dejar su país a causa de los nazis. Uno confía al otro…
«La pianista» (1983). Elfriede Jelinek.

«La pianista» (1983). Elfriede Jelinek.

Se me vino a la cabeza La pianista ayer, leyendo que Jelinek ha escrito una obra de teatro que llega ahora a España en la que se basa en algunos de sus personajes para crear pequeñas y asfixiantes historias de mujeres; una de ellas es la de Erika. Fue la primera novela que leí de Jelinek. Jelinek es difícil de leer. Resulta arisca, nunca hay empatía entre el narrador y el personaje, es como que cada uno va por un lado, y sin embargo el efecto es demoledor, la narración te ahoga. Te sientes tan terriblemente agobiada como Erika, esa…
«La conjura de los necios» (1980). John Kennedy Toole.

«La conjura de los necios» (1980). John Kennedy Toole.

Confieso antes de hablar de La conjura de los necios que soy incapaz de ser objetiva con esta novela: es una de mis favoritas. Una de las que recomiendo a todo el mundo, porque me parece un libro que nadie debe perderse. Las risas que me ha provocado cada vez que la he leído compensan todas las lágrimas que pude o pueda derramar por los cientos de libros malos que he leído. Lo triste es que el autor no consiguió el éxito en vida, es más, el hecho de no conseguir editor para La conjura de los necios lo hundió…
«El hombre duplicado» (2002). José Saramago.

«El hombre duplicado» (2002). José Saramago.

Saramago fue siempre una voz luminosa dentro de la mediocridad narrativa del mundo. Una voz personal, demasiado repetitiva en ocasiones, pero a la que debemos obras impresionantes como La caverna, Todos los nombres o mi favorita, El hombre duplicado. En esta novela, Tertuliano Máximo Afonso descubre que existe un hombre igual a él. Un doble perfecto, que es actor. Todo el argumento se centra en esa búsqueda, pero desarrollando en el personaje la ambición de ser el otro, rechazando su vida gris. Es un ejercicio pleno de análisis psicológico, teñido con ese tono dulzón característico de Saramago.  Nota: 8/10. Información…
«La educación sentimental» (1869). Gustave Flaubert.

«La educación sentimental» (1869). Gustave Flaubert.

Os aseguro que todo buen lector tiene que leer esta novela. Es un maravilloso ejemplar del novelón del XIX, quizá la mejor, no podría decirlo, pero, sin duda, sí una de las mejores. Flaubert es un escritor fantástico, cualquiera de sus novelas es una obra de arte, pero La educación sentimental es especial porque significó el nacimiento de un género, de una etapa. Frédéric, el protagonista, simboliza la idealización de esa generación del XIX francés, que se creía profundamente cargada de ideales sociales pero, en realidad, era intensamente vacía. Frédéric ama a a Mme Arnoux, y este amor imposible marcará…
«El conde de Montecristo» (1846). Alexandre Dumas.

«El conde de Montecristo» (1846). Alexandre Dumas.

Leí el otro día en una entrevista a la escritora Zadie Smith que las obras que marcarán el resto de tu vida son las que lees en la preadolescencia. Y puede que tenga razón. En esa etapa yo leí El retrato de Dorian Gray, El Señor de los Anillos, Crimen y castigo...Y leí El conde de Montecristo. En plena adolescencia, el folletín por antonomasia de Dumas, con permiso de Los tres mosqueteros, no pasa desapercibido. En realidad, Dumas se basaba siempre en los buenos y los malos, llenaba de tragedia la existencia de los buenos, te hacía sufrir con ellos…