«La verdad sobre el caso Harry Quebert» (2013). Joël Dicker.

«La verdad sobre el caso Harry Quebert» (2013). Joël Dicker.

Me resulta complicado separar en esta novela lo truculento de la base de la trama, una relación entre un hombre adulto y una adolescente, de su indudable calidad literaria. Es una novela cebolla, de esas con múltiples capas, que vas quitando para encontrar otra, y otra, y otra más. Quizá esto es lo que menos me ha convencido, a pesar de que Dicker consigue dar sentido a todo al final: tantos y tantos giros de trama me resultan tramposos.

Nola es el centro de la novela del exitoso escritor suizo: es una adolescente de 15 años, inteligente, luminosa, dulce, bella… Llegó con su familia a Aurora desde Alabama con seis años, y trabaja en el diner del pueblo. Unos años después, un escritor de medio pelo, Harry Quebert, se muda a la localidad costera y todos dan por hecho que se trata de una estrella literaria; él no lo desmiente, y como ha venido a escribir y ha alquilado una hermosa casa en la playa, deja que su leyenda de genio crezca.

Nola desaparece de forma truculenta: una vecina alerta a la policía de que ha visto a una joven con un vestido rojo correr hacia el bosque, seguida por un hombre. Dos policías acuden a la llamada, y, mientras buscan a la joven en peligro, escuchan disparos en la casa de la vecina: al llegar, se la encuentran muerta y no hay rastro de la adolescente. Ven salir un coche y se inicia una persecución, pero el conductor logra despistarlos y se da a la fuga. Y no se volverá a saber nada de Nola hasta el presente de la narración.

Este es el eje central de esta novela, con el que se va a dar de bruces el protagonista, Marcus Goldman, el pupilo de Quebert, que llega a Aurora para intentar deshacerse de su bloqueo de escritor tras el éxito de su primera novela y poder cumplir los plazos que le exige la editorial para publicar la segunda. Marcus idolatra a Quebert, y cuando el cuerpo de la jovencísima Nola aparece enterrado en su propiedad mientras unos jardineros plantan hortensias (por orden de Quebert, y esto es clave), es acusado de su asesinato. Quebert es en el presente un autor de culto gracias a su segunda novela, que, ahora queda patente, narra la historia de amor que mantuvo con esa adolescente cuando él estaba en la treintena.

Hasta aquí el destripe de la trama, que es somero, ¡os lo aseguro! La novela nos cuenta los esfuerzos de Goldman por descubrir la verdad para sacar a su maestro de la cárcel, con la ayuda de un rudo policía, Perry Gahalowood, y estamos ante un interesante thriller, realmente adictivo, en el que debemos seguir la historia de docenas de personajes entre el pasado y el presente, hasta descubrir la verdad sobre la malograda Nola.

Goldman es un tipo difícil de describir: pasa su juventud intentando destacar, pero haciéndolo con un sórdido plan en el que evita enfrentarse a quienes son mejores que él, y será Harry quien le haga salir de ese cómodo caparazón. ¿Es un mal tipo? No puedo decir que sí, pero es de moral cuestionable. Solo así se explica que intente justificar la relación entre Quebert y Nola. A medida que avanzamos en la lectura y descubrimos cosas sobre la adolescente, cuando leemos sus diálogos con Harry, tan sumamente infantiles, nos queda claro que Nola fue un juguete en manos de hombres desaprensivos. Todos: no se salva ninguno, ni siquiera su padre. Esta certeza contrasta con el tono de la narración, aparentemente ligero, poniendo muchas veces la culpa sobre la niña. A medida que avanzas en la trama te das cuenta de que Dicker se ha limitado a poner sobre la mesa la realidad: que la sociedad, en general, considera que las mujeres siempre son culpables, aun siendo niñas, de los desmanes de los hombres. Es muy interesante ver cómo los protagonistas masculinos no cuestionan realmente el abuso del escritor treintañero sobre la niña, y como muchas de las mujeres, al descubrirlo, prefieren proteger a «sus» hombres que plantearse lo terrible de lo que ha sucedido.

Creo que es esto lo mejor de esta novela: Dicker nos obliga a enfrentarnos a nuestra hipocresía, a un mundo que juega con unas reglas muy claras. Vemos cómo la madre de Jenny, uno de los personajes, usa todas sus bazas para lograr casarla bien. Asistimos al desgarro de la joven cuando sus planes para cazar a Harry fallan: aparca todos sus sueños de largarse, de ser ella misma, porque siente que su deber es casarse con alguien que sea alguien. Nola tiene 15 años, pero está totalmente entrenada para «servir» al escritor al que cree amar. El rico magnate que se mezcla en la trama de forma inesperada oculta su orientación sexual porque no cree poder soportar el efecto que causaría hacerla pública. Y así, capa a capa de cebolla, esa aparente ligereza del narrador es una desgarradora exposición del machismo y la homofobia de nuestra sociedad, sin concesiones.

Como curiosidad: en 2018 se estrenó una miniserie basada en esta novela.

Novelas de la serie Marcus Goldman:

  1. La verdad sobre el caso Harry Quebert (2012).
  2. El libro de los Baltimore (2015).
  3. El caso Alaska Sanders (2022).

Puntuación: 7/10.

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