Bree Taggert es una inspectora de homicidios marcada por el asesinato de su madre a manos de su padre y el suicidio de este. Por si no era suficiente, cuando son adultas, su hermana pequeña, Erin, es asesinada y su muerte recuerda mucho a la de su madre, ya que tenía una tormentosa relación con su marido, Justin. Pero él no se ha suicidado: ha desaparecido.
La trilogía arranca con Bree investigando la muerte de su hermano junto a Matt Flynn, expolicía y viejo amigo de Justin. Por supuesto, la trama se va a retorcer unas cuantas veces antes de llegar al final. Lo que pasa en la primera novela va a ser importante en las dos siguientes, en los que, asentada como sheriff en su localidad natal y siempre con la ayuda de Matt y su perro, irá resolviendo los truculentos casos.
Entretenimiento, sin más.


