«La tía Julia y el escribidor» (1977). Mario Vargas Llosa.

«La tía Julia y el escribidor» (1977). Mario Vargas Llosa.

Cuando Varguitas, el protagonista de esta novela y alter ego del autor, conoce a su tía Julia, no siente nada especial. Él acaba de cumplir los 18, ella tiene más de 30. Es mayor, recién divorciada, y encima un incordio ya que de vez en cuando tiene que llevarla al cine. Él, que trabaja haciendo boletines informativos en la radio Panamericana, sueña con ser escritor. Lo que ignora es que todo ese año será más novelesco que cualquier historia que él pudiese imaginar. De modo magistral, Vargas Llosa conduce al lector en dos sentidos. La supuesta realidad, en la que…
«Casa de muñecas» (1879). Henrik Ibsen.

«Casa de muñecas» (1879). Henrik Ibsen.

Ningún momento mejor para releer a Ibsen que a las puertas de un viaje a Noruega. Quizá el portazo de Nora es un momento cumbre de la Historia, con mayúsculas, del teatro de todos los tiempos. Pero leído en su contexto social, en la puritanísima sociedad coetánea de Ibsen, es algo más: significó el nacimiento de un movimiento feminista alentado por los artistas. Nora es el paradigma de la mujer moderna que empieza a serlo. La mujer que intenta dejar atrás las convenciones sociales, las costumbres castradoras y la comodidad, pero a la vez el esclavismo, de la vida entregada…
«Campos de Londres» (1989). Martin Amis.

«Campos de Londres» (1989). Martin Amis.

Nunca recomendaría a un lector poco entrenado a Martin Amis. No porque sea un autor de prosa complicada, todo lo contrario: su manera de narrar puede parecer simple, pero con Amis nada es lo que parece. Y es precisamente esa aparente sencillez una vuelta de tuerca que puede pasar desapercibida a cierto tipo de lectores. Dicen los entendidos que leer a Amis en inglés es un lujo: en sus traducciones, doy fe, sigue siéndolo. Campos de Londres es una novela tan alocada que al terminarla me he sentido agotada. Me costó leerla: el sentido del humor de Amis y el…
«El lobo estepario» (1927). Hermann Hesse.

«El lobo estepario» (1927). Hermann Hesse.

Cómo cambia todo, cómo cambia una lectura cuando eres joven retomada de adulta. Ese escritor idolatrado por su aparente rebeldía que, leído ahora, te descubre un mundo nuevo, completamente diferente: la asumida soledad del ser humano, la certeza extremadamente cruel de que estamos solos frente a nuestro destino. Como Harry Haller, el inolvidable protagonista de El lobo estepario, ese personaje ya de leyenda. En la novela, el narrador inicial nos introduce al narrador auténtico, Haller. El sobrino de la casera de Haller nos aporta el primer acercamiento a su extraña figura. Todo es extraño, visto a través de su mirada,…
Ojos de agua (2006). Domingo Villar

Ojos de agua (2006). Domingo Villar

Cuando te encuentras a uno de tus colegas en la Casa del Libro y te pregunta si has leído la novela de su hermano tienes dos opciones: comprarla o comprarla. Cuando la novela es tan entretenida y tan tan viguesa como Ojos de agua, encima es un placer. Domingo Villar es un escritor irónico, tan vigués que te arranca sonrisas al reconocerte en él, y su novela policíaca es terriblemente divertida. Me ha recordado a textos ya leídos: Villar se ha nutrido seguramente de figuras de policías pasados de vueltas que todos conocemos, pero ha sabido hacerlos suyos y dividirlos…
Mira si yo te querré (2007). Luis Leante

Mira si yo te querré (2007). Luis Leante

Ganar un premio literario como el Alfaguara garantiza una cosa: llegar a un buen número de lectores con la primera edición de tu novela. Quizá por eso la editorial lleva tiempo usando este premio para lanzar a algunos de sus autores en nómina. Cuando el escritor es el luminoso Roncagliolo, nada que objetar: solo he leído una de sus novelas, Pudor, pero me pareció maravillosa. No me ha sucedido lo mismo con mi primer contacto con Luis Leante. Mira si yo te querré es una historia de amor, y ya se sabe que estas historias o te parten como un…
«El alma está en el cerebro» (2006). Eduardo Punset.

«El alma está en el cerebro» (2006). Eduardo Punset.

Aclaro que yo adoro a Punset, y que esto define, sin duda, mi opinión sobre su obra divulgativa. Es el abuelo que me hubiese gustado tener: a veces imagino ser niña, con las miles de preguntas que me hacía, y tenerlo cerca explicándome todo con paciencia. Pero, como no pudo ser, me enganché a "Redes", un programa que tenía Punset en televisión. Este libro es un compendio de alguna de las entrevistas relacionadas con el funcionamiento de nuestro cerebro que hizo en ese programa. Con la sencillez que caracteriza a todas sus obras divulgativas, Punset nos acerca a los últimos…
«La hermana» (1946). Sándor Márai.

«La hermana» (1946). Sándor Márai.

En el destino de una sola persona, la fatalidad puede condensarse con la misma intensidad que en el de pueblos enteros. ¿Por qué esperar, pensé, por qué creer que grandes pueblos puedan entenderse, convivir en paz en las distintas regiones de la tierra, cuando todas las personas son víctimas desesperadas y casuales de pasiones ciegas e impulsos irracionales? Pensé en la arrogancia vanidosa y desmedida del hombre, que se atreve a pensar que con sus espureas maquinaciones, además de provocar un cruel derramamiento de sangre, es capaz de alterar hasta las leyes eternas que rigen el mundo. No; es más…
«En medio de ninguna parte» (1977). John Maxwell Coetzee.

«En medio de ninguna parte» (1977). John Maxwell Coetzee.

En medio de ninguna parte ha conseguido hacerme sentir pánico. Pavor ante el alma humana y lo que esconde. Coetzee es el escritor más duro que he leído, creo. Cada frase es como un cuchillo. No permite florituras, hermosos juegos de palabras ni deja un respiro al lector con metáforas. No. Coetzee engancha frase tras frase, encadenándolas sin piedad y llevando a su lector a un estado de desasosiego no apto para cualquiera. Si en Desgracia encontré al mejor Coetzee, en En medio de ninguna parte ya se asomaba el enorme escritor que ha llegado a ser. No tan esquemático,…
«Viajes por el Scriptorium» (2006). Paul Auster.

«Viajes por el Scriptorium» (2006). Paul Auster.

La crítica y muchos lectores calificaron en su día de novela menor esta novela de Auster. Sin embargo, no he tenido esa sensación mientras la leía. Más bien, me sentí dentro de un juego de muñecas rusas, esas que cuando las abres encuentras dentro una de menor tamaño, sólo que Auster, en su novela, convierte ese juego en infinito. Al inicio, cuando el lector descubre a Mr Blank, aun sabiendo que es el alter ego de Auster, no termina de creérselo. Yo no imagino a Auster anciano, aunque tenga sesenta años (actualización: se murió y seguía sin verlo anciano). Aparenta…