«La catedral del mar» (2006). Ildefonso Falcones.
Leí La catedral del mar tras unas cuantas lecturas difíciles, como Las Benévolas. Me apetecía algo ligero, y me habían asegurado que esta novela era entretenidísima. Imaginé que sería algo parecido a la sobrevaloradísima pero ciertamente entretenida Los pilares de la tierra. Me equivoqué. De hecho, por momentos el tipo de escritura me pareció similar, nada complicada, como un luminoso culebrón medieval. Pero la novela de Follet es ágil y se lee rápido, dos premisas para mí imprescindibles en un best-seller. La catedral del mar se me ha hecho sin embargo eterna. La historia de Arnau, un hijo de noble…










