Novelas de la serie:
- Mercado de invierno (2015).
- La mano de Dios (2026).
- Falso 9 (2018).
Este blog nació en la edad dorada de los blogs, allá por el arranque del nuevo milenio, cuando cientos de personas nos relacionábamos en internet a través de ellos, unos años antes de que Facebook irrumpiese en nuestras vidas para cambiarlo todo. En aquella época era normal que los blogs tuviesen cientos de lectores, pero hace años que La mujer justa es simplemente un archivo de mis lecturas, igual que el que creé ya en esta era de redes sociales para libros y series, Cinefagia. Por eso me hizo mucha ilusión recibir un correo de un amante de John Connolly y Charlie Parker, como yo, recomendándome a dos autores. A uno no lo conozco, y el otro es de esos que tienes en mente leer pero al que, quién sabe por qué, no has leído. Su serie más famosa es la del detective alemán Bernie Gunther (acabo de empezarla), pero decidí comenzar por la trilogía de Scott Mason por un sencillo motivo: amo el fútbol. Sí, lo amo como lo ama Scott Mason, el protagonista de las novelas, un exfutbolista al que conocemos en el cuerpo técnico de un equipo, el London City, entrenado por el emblemático Zarco. Y lo detesto también por las mismas razones que Scott: por todo lo que lo rodea fuera del campo.
Mucha gente, por las reseñas que he leído tras terminar la trilogía, se aburrió con las larguísimas explicaciones futboleras: a mí me han apasionado. El fútbol de élite es una jaula de víboras, como sabemos todas las aficionadas, y Kerr no escatima historias escabrosas para mantenernos enganchadas. Aun así, creo que de la primera a la tercera novela hay un enorme abismo: la primera es excepcional, la segunda interesante… y la tercera, para mí, es mucho más aburrida. Quizá porque el elemento sorpresa del entrenador metido a detective ya se ha diluido o porque las reflexiones de Scott ya resultan repetitivas; realmente, no puedo decirlo, pero sé que la primera me la leí de un tirón, la segunda también y la tercera, en cambio, ya no me resultó tan adictiva. Si solo hubiese leído la primera novela, la imagen que me hubiese quedado habría sido muy diferente, pero, al analizar las tres en conjunto, la sensación de estar ante un gran protagonista es menos poderosa. Pero, así y todo, recomendaría siempre esta trilogía, porque es atípica en el género, está fantásticamente escrita y si te mola el fútbol la disfrutarás enormemente (si no te gusta también, pero que te guste suma).
Lo mejor de la trilogía, para mí, es ese protagonista que se desnuda psicológicamente y lo hace con gracia, porque la cruda ironía de Kerr es, también, lo mejor de su pluma. El autor es un erudito, y se nota en las referencias que salpican los pensamientos de Mason, pero su manera de escribir es arrolladora y te arrastra palabra a palabra: una vez que empiezas, no puedes parar de leer.
La primera novela me gustó mucho, incluso muchísimo, pero la segunda y sobre todo la tercera pierden bastante fuelle. La primera, Mercado de invierno, tiene a su favor el elemento sorpresa del planteamiento: Mason es un tipo del fútbol inglés que se ve abocado a investigar un asesinato. La primera parte de la novela es toda sobre fútbol, enterita. Es el aperitivo para que conozcamos a Mason pero también a Zarco, el carismático entrenador del London City que muere asesinado. Su pupilo, Mason, que es un exjugador, lo sustituye y tomará las riendas del club para descubrir quién lo ha matado, ante la inoperancia policial. Scott tiene una relación extremadamente jodida con la policía, y con motivo: fue acusado de una violación que no cometió por culpa del desastre de investigación que hicieron. Fue exonerado, pero el tiempo que pasó en la cárcel terminó con su futuro como futbolista, por eso su amargura, teñida de sarcasmo, es constante en toda la narración. El telón de fondo del crimen es, cómo no, la corrupción en el mundo del fútbol: Kerr no deja títere con cabeza en toda la novela, pero también nos deja claro su absoluto amor por el fútbol como deporte.
La segunda novela, La mano de Dios, comienza con Mason en Atenas, donde su equipo va a jugar un partido clasificatorio de la Champions. Se va a liar la marimorena, porque durante el partido cae fulminado uno de los jugadores, y aunque en principio todos piensan que ha muerto de un infarto, no ha sido así. En esta novela Kerr nos va a hablar de racismo y homofobia, y de fútbol, por supuesto. Atrapados en Grecia, envuelta en una huelga general, Mason comienza a investigar para acelerar la marcha del London City a UK. Kerr no es un narrador amable, pero en esta novela su relato de Grecia y los griegos es demoledor, propio de esa tradicional visión británica de soberbia superioridad.
La tercera, Falso nueve, es para mí la peor de las tres novelas. No es mala en absoluto, ojo, pero la primera es muy buena, y creo que me dejó el listón muy alto. En esta -que cierra la trilogía porque Kerr murió, aunque la historia de Scott queda abierta-, Mason es contratado por el Barça para encontrar a un jugador que acaba de llegar cedido a Barcelona y ha desaparecido sin dejar rastro. La búsqueda del muchacho es rocambolesca, como la resolución, con la historia de los gemelos. Así como Mercado de invierno resulta realista, pese a las fantasmadas de Scott, y te la crees, en esta última novela la fantasmada alcanza cotas poco realistas. Me recordó, salvando las distancias, a la ida de olla de Sheridan con el personaje que interpreta en Yellowstone. Es una putada que Kerr muriese, porque quizá nos hubiese dado un cierre para este atípico personaje con una cuarta novela; quizá lo tenía en mente, pero no pudo ser. Lo que sí me ha encantado es la parte de la historia del Real Madrid, ;).


