Anna Karenina (1877). Lev Tolstói.

Anna Karenina (1877). Lev Tolstói.

Anna Karenina es un círculo perfecto, una novela redonda en la que el principio nos dibuja el final, casi sin que nos demos cuenta. La historia de amor de Anna y Vronski, aunque centra la historia, no deja de ser solo una parte de la trama de este fabuloso fresco de la sociedad rusa del XIX. Lev Nikoláievich Tolstói crea un entramado, una red de personajes relacionados todos entre sí, aun de forma tangencial, para tejer una novela apabullante, una obra maestra, como la definió Dostoievski, en la que la moral, la doble moral, es la verdadera protagonista. Es la moral…
El ojo del leopardo (2010). Henning Mankell.

El ojo del leopardo (2010). Henning Mankell.

Tan cercana al Corazón de las tinieblas de Conrad como alejada, esta novela nos lleva a un profundo viaje, y no solamente físico. Hans Olofson abandona la fría Suecia para sumergirse en Zambia, cansado de una vida llena de oscuridad, marcada por un padre descontrolado y el amor extraño que siente hacia una mujer sin nariz. Pero marcada, sobre todo, por la pérdida de su único amigo, al que una arriesgada apuesta encadena a una silla de ruedas. Hans viaja a Zambia para visitar la tumba de un misionero a la que la mujer que quiere veneraba... pero allí se…
Primera nieve en el monte Fuji (1958). Yasunari Kawabata

Primera nieve en el monte Fuji (1958). Yasunari Kawabata

Puede sonar sórdido, pero tengo debilidad por los escritores suicidas, como Yukio Mishima, Virginia Wolf y Sandor Marai. Todos comparten, si no un estilo, una narrativa característica, ensoñadora, distinta. Una atmósfera envolvente que lleva al lector a mundos nuevos, irreconocibles. Kawabata, con el que además comparto el día de nacimiento, es quizá el más evocador de todos. Esta colección de relatos es tan hermosa, tan deslumbrante, que releer alguno de los cuentos cualquier tarde sin nada que hacer debería ser obligatorio. El amor, el trabajo, la vida, todo pasa sin que pase nada, todo se demora ante los ojos del…
«Oliver Twist» (1837). Charles Dickens.

«Oliver Twist» (1837). Charles Dickens.

La segunda novela del inglés Charles Dickens se publicó por entregas, y, teniendo en cuenta el tamaño del tomo, tuvieron que ser unas cuantas. Oliver Twist es un personaje universal, protagonista de una sórdida historia a la que la fina ironía de Dickens despoja de gran parte del drama, aunque sin olvidar regalarnos un exacto retrato de los bajos fondos londinenses del siglo XIX. La historia del huérfano Oliver, que nace en un orfanato y que es expoliado, explotado y maltratado por todos quienes encuentra en su camino, hasta llegar al final feliz que cierra la novela, sirve a Dickens…
«Los pazos de Ulloa» (1886). Emilia Pardo Bazán.

«Los pazos de Ulloa» (1886). Emilia Pardo Bazán.

Mientras leía Los pazos de Ulloa me encontré leyendo una historia ambientada hace algo más de un siglo, pero todo me recordaba a la Edad Media. El cacique, don Pedro, parece un señor feudal, todo a su alrededor funciona como si no hubiese leyes, como si el mundo girase en función de sus deseos. La novela naturalista alcanza en esta obra de Pardo Bazán todo su esplendor, guiándonos a un microcosmos, el campo gallego, donde la vida y la muerte dependen de los deseos del señor, y el resto de personajes no son sino satélites, pequeños microbios que don Pedro…
El molinero aullador (2006). Arto Paasilina.

El molinero aullador (2006). Arto Paasilina.

Paasilina es un escritor al que me cuesta clasificar. Sus historias son tan disparatadas, tan surrealistas, y al mismo tiempo esconden una crítica social tan cáustica que podría distraerme y limitarme a pensar que es un autor humorístico... que lo es, pero, como sucede en esas comedias inglesas en las que la mitad del público no se entera de que por debajo de la sonrisa hay un drama social, en las novelas de Paasilina es muy fácil olvidar que estamos ante un tipo que no quiere simplemente divertirnos. Si en Delicioso suicidio en grupo nos llevaba a un indescriptible viaje…
«Patas arriba» (1999). Eduardo Galeano.

«Patas arriba» (1999). Eduardo Galeano.

No me gusta demasiado que me indiquen qué debo pensar, qué debo sentir ya desde la primera página de un libro. Y con Galeano me sentí enormemente dirigida; pero su urgencia de guiarme por entre sus maximalistas postulados causó, creo, el efecto contrario al pretendido. Sí... el mundo está al revés, tan al revés que ni yo misma sé a veces dónde tengo la cabeza, pero para reunir datos y datos y datos y datos y volcarlos en un libro, sinceramente, basta consultar una hemeroteca y ser ordenado. O no. Para esto de leer, soy algo rarita...   Nota: 4/10.…
«Al faro» (1927). Virginia Wolf.

«Al faro» (1927). Virginia Wolf.

Virginia Wolf hubiese sido aún más grande si hubiese nacido hombre, porque la prodigiosa vuelta de tuerca que dio a la literatura inglesa sólo está en la mano de los escritores realmente enormes. Al faro es, probablemente, una de las obras que mejor muestra su innovación técnica, su deslumbrante capacidad de crear un lenguaje propio partiendo de las construcciones aparentemente más sencillas, aunque en realidad no lo sean en absoluto. Enormemente autobiográfica, esta novela coral se centra en varios personajes, pero los dos centrales son el matrimonio Ramsey, descrito a veces de una forma tan cruel, sin parecerlo, que resulta…
El álbum negro (1995). Hanif Kureishi.

El álbum negro (1995). Hanif Kureishi.

Leí hace tiempo El buda de los suburbios, una novela divertidísima que me descubrió a Kureishi, un autor seguramente imprescindible en la narrativa británica moderna. El álbum negro comparte con El buda... el mismo tono jocosamente descarnado, la capacidad de Kureishi de mostrar el crisol de culturas del Londres moderno y un amargo poso en el que el racismo y las dificultades de la integración no logran ocultarse al lector a pesar del aparente tono ligero de la narrativa del autor. Porque esa ligereza es pura apariencia. Kureishi domina el lenguaje, lleva al lector por el camino que le apetece…
La máquina de follar (1967). Charles Bukowski.

La máquina de follar (1967). Charles Bukowski.

Bukowski no me gusta. He discutido decenas de veces con devotos de su narrativa, que normalmente se sorprenden de que yo no adore a este escritor. He leído varios de sus libros, tanto relatos cortos como novelas, y el problema básico que tengo con Bukowski es que me parece estar leyendo siempre la misma historia. Me resulta tan repetitivo que me aburre. Me gustan los escritores con un estilo definido, pero me gusta aún más que sean capaces de reinventar su narrativa en cada una de sus obras. En La máquina de follar, un conjunto de relatos breves en los…