«El adversario» (2000). Emmanuel Carrère.
El adversario fue el primer libro que leí de Carrére, y, aunque he leído alguno más, como Limónov, este es, con diferencia, el que más me ha gustado. Como Truman Capote en A sangre fría, Carrére nos lleva de viaje a un infierno muy particular: el que creó para sí mismo y, finalmente, para su familia, Jean-Claude Romand. Fue un caso sonado en los 90: Romand mató a su mujer, sus hijos y sus padres en Francia e intentó después, sin éxito, suicidarse. El extraño y macabro crimen fue aún más sonado cuando se descubrió que el asesino había mentido…










