Saga «La torre oscura» (1982-2012). Stephen King.

Saga «La torre oscura» (1982-2012). Stephen King.

“El hombre de negro huía a través del desierto, y el pistolero iba en pos de él”.

Como me sucedió después con El País de las últimas cosas de Paul Auster, entrar en el universo de El pistolero fue una catarsis. Todo ese lugar devastado, asolado, por el que el pistolero persigue al hombre de negro es un paisaje apocalíptico, pero no tenemos ninguna pista de dónde está ni de qué ha sucedido. Simplemente, seguimos al hombre de las pistolas y vamos desgranando, con lo poco que nos da, la historia.

King, gran admirador de El señor de los anillos (como toda las personas inteligentes y con imaginación), tardó tres décadas en terminar esta historia. Quizá no es de las más conocidas de sus obras, al menos en España, pues se aleja mucho de lo que era la marca de la casa en los 80: el famoso y excelente terror de King. Tras escribir los cuatro primeros tomos en el siglo XX, hubo que esperar al siguiente siglo para que terminara la saga. ¡Y menos mal que la terminó! Quienes seguimos de adolescentes los pasos de Roland nos merecíamos llegar al final de sus aventuras, aunque nos hayan arrancado tantas lágrimas.

La idea de la saga surgió en la mente de King a través de un poema del siglo XIX, Childe Roland a la Torre Oscura llegó, de Robert Browning. El autor, en el hermoso prólogo Diecinueve, también nos habla de El señor de los anillos y, como quienes leímos las primeras novelas intuimos antes de que lo redactase, de Clint Eastwood en El bueno, el feo y el malo. ¡Puro Roland!

Para resumir sin destripar demasiado: Roland, El pistolero, vive en un mundo que desconocemos, con aires de western de película y con muchas movidas medievales, todo a la vez. Conocemos a Roland siguiendo a un misterioso hombre de negro, del que no sabemos absolutamente nada. Paciencia, querid@s lector@s, en la primera novela. Como sucede normalmente con las sagas de fantasía, el primer tomo es el más farragoso, porque es donde conocemos a los personajes y descubrimos poco a poco el universo que el autor ha creado para la trama.

En la primera novela no hay demasiados personajes (más adelante subsanará esta anomalía en su obra con creces): Roland viaja un tramo con una vieja mula y se encuentra con Brown, un granjero, y Zoltan, su cuervo. También conocerá más adelante, en la Estación de Paso, a uno de los personajes clave de la saga: Jake Chambers. Roland, mientras sigue al hombre de negro, nos va desgranando partes de su pasado, y así llegamos con él a la ciudad de Tull, donde pasó unos días con Allie la tabernera y donde sucede una tragedia cuando el pueblo se vuelve contra él. También conocemos en sus recuerdos a Susan, y espiamos por la rendija que abre para viajar a su niñez en Gilead, donde su padre era también pistolero, y conocemos a su instructor, Cort, y a sus amigos. Y también a Walter, alias el hombre de negro, que en Gilead era un mago y se acostaba con su madre.

Cuando por fin alcanza al hombre de negro, tras un terrible sacrificio que nos rompe el corazón, este le echa las cartas del Tarot y allí, entre las sombras, tenemos un adelanto de todos los que se van a unir a Roland en su búsqueda de la Torre Oscura: «el marinero» (Jake), con su inseparable Acho, «el prisionero» (Eddie Dean), «la Señora de las Sombras» (Odetta Holmes, luego Susannah), «la muerte» (aunque no para Roland) y la propia Torre.

Las cosas comienzan a coger ritmo (y mucho) en la saga tras estos eventos. El pistolero se va a asomar a través de unas misteriosas puertas en una playa al mundo en el que nosotros vivimos, aunque en diferentes años, para buscar a esos tres que el hombre de negro le auguró que va a necesitar para llegar a la Torre Oscura. Y aquí, entre el western y la Edad Media, se cuela una especie de oscuro cuento de hadas, con todas esas puertas mágicas.

Ya con el equipo formado, ¡nos vamos de aventuras! Como en el mundo de Roland, que se ha movido, el tiempo es un elemento subjetivo, solo está claro que urge llegar a la Torre Oscura, porque está a punto de ser destruida. Desde la Torre salen seis haces, y al final de cada uno de ellos hay una puerta para cambiar de cuándo y de dónde. Nuestros pistoleros viajan por uno de ellos, pero tardan varios libros en llegar al final: ¡así es la fantasía! En una de las novelas vamos a viajar al pasado de Roland, a descubrir su amor por Susan Delgado, arrasado por la bruja  Rea de Coss y los habitantes de Mejis (un México bastante surrealista), donde nuestro adolescente pistolero es enviado con sus dos amigos (siempre Cuthbert y Alain) tras un hecho que sucede en Gilead y que provocará que se rompa el primer trozo de corazón de Roland. Para ponerlos a salvo, sus familias los mandan viajar a la tranquila Mejis, pero, cómo no, una conspiración de las fuerzas de la oscuridad, esas que tanto gustan al hombre de negro, alias Walter, ¿alias Merlín?, se les va a enredar sin pretenderlo. Y el segundo gran trozo de corazón de Roland se pulveriza.

Aparte del pasado, en el presente vamos a ver cosas surrealistas: un tren que en el mundo de Jack es protagonista de un cuento infantil y en el mundo de Roland es real y debe salvarles la vida en la tecnológica localidad de Lud. Un tren que los lleva hasta Topeka, que de repente se convierte en Kansas y están dentro de la película de El mago de Oz. Los mundos de los viajeros de New York se entremezclan con el de Roland, y todos comienzan a compartir mucho más que camino siguiendo la estela del haz: se convierten en un ka-tet, es decir, en un equipo cohesionado, que puede compartir pensamientos y sentimientos. El amor los traspasa (y no solo el de pareja entre Eddie y Susannah, la mujer que resurge de las dos personalidades de Odetta), y se convierten en una familia, Acho incluido, aun sin ser humano.

Por si la trama no fuese ya lo suficientemente complicada, muchos viejos conocidos de otras novelas de King se pasean por aquí, como Callahan, el sacerdote de El misterio de Salem’s Lot, o de repente descubrimos al malvado Randall Flagg del mundo con supergripe de Apocalipsis (o La danza de la muerte, en su primera versión) o un personaje clave de Insomnia, Pat, es aun más clave aquí. Para rematar la jugada, en la penúltima novela conocemos al propio Stephen King, el escritor: de él depende el destino de todos los personajes, pero, mientras el ka lucha por obligarlo a escribir, el antika, es decir, las fuerzas oscuras lideradas por el Rey Carmesí, que quiere cargarse la Torre Oscura, intentarán distraerlo para que nunca termine la historia.

Nuestra pandilla de pistoleros tendrá que dejar el mundo de Roland para viajar al cuándo de sus tres pistoleros, aunque en diferentes épocas, porque algo terrible ha pasado y Susannah tiene una nueva pasajera: Mia, embarazada del hijo del Rey Carmesí… y de alguien más. Y desde aquí, agárrense fuerte, porque todo empieza a suceder vertiginosamente.

Mejor deja de leer aquí si no has terminado la Torre Oscura…

Los libros finales son mucho más rápidos que los primeros: la Torre Oscura está cayendo, y esa prisa por llegar a tiempo a salvarla se traslada a la trama. Ya no tenemos toda una novela recordando a Susan Delgado (¿os habéis dado cuenta de que la trágica historia de amor de Roland tiene cierto parecido con la de Ben y Susan de Salem’s Lot?): ahora viajamos a toda velocidad entre túneles que cruzan mundos, vemos a nuestros antihéroes convertidos, con ayuda, en Los siete magníficos, salvando a todo un pueblo de los malvados (y, de paso, enseñándoles a recuperar su olvidado valor), asistimos al terrorífico parto de Mia, que es Susannah pero no lo es, pero cuando nos cuenta su historia no podemos dejar de sentir lástima, pese a lo mal bicho que es. Aunque para mal bicho, su hijo, el hijo del Rey Carmesí… y de Roland, sí, también de él, porque las fuerzas del mal tienen muchos trucos en la manga, y ese terrible ser, Mordred, ha sido engendrado para matar a su padre blanco y proteger al rojo…

Y, de repente, cuando Roland, que apenas tenía ya corazón cuando lo conocimos, había logrado recomponerlo gracias a su ka-tet, se le va a romper del todo, y de paso el nuestro. Lloré mucho con el final de esta saga, mucho. De hecho, se ha llevado con ella un trocito de mi corazón.

Al final, como ya estamos sospechando desde unas páginas antes… bueno, ya he desvelado demasiado, aunque espero que si no has terminado la saga no hayas seguido leyendo tras la advertencia. El final es redondo, y si has leído esta larguísima obra entenderás perfectamente la metáfora. Sin embargo, el pequeño cambio (ese cuerno…), parece indicarnos que no todo va a ser igual la próxima vez. Pero eso se quedará en nuestra imaginación, como seguramente desea el autor: ¿volverán Susannah, Eddie, Jake y Acho al mundo de Roland o se quedarán en ese New York que no es el suyo original pero que los acoge al final para regalarles la felicidad que se merecen? Yo quiero pensar que sí, que se quedarán allí, que serán felices, y que Roland, el juguete preferido del ka y la Torre Oscura, vivirá otra aventura, porque al haber recogido el cuerno ha cambiado el futuro. Los desdichados que se unan a su ka-tet en esta ocasión están más allá de nuestro alcance.

He tardado muchos años en llegar al final, hasta subir con Roland las interminables escaleras de la Torre Oscura. Antes de conocer el desenlace -que no anticipé, debo confesar- siempre tenía la (absurda) esperanza de que nuestros héroes con pistolas tuviesen un final, si no feliz, al menos amable. Pero también sabía que no podía ser, aunque reconozco que fue más duro de lo que esperaba, de hecho lloré DE VERDAD en muchas de las páginas finales.

Creo que King siempre ha estado en la Torre Oscura, al menos parte de él. Lo descubrí mucho después de leer todas esas novelas que se relacionan de una manera u otra con ella, cuando volví a retomar el final de esta saga y me encontré a tantos viejos conocidos, buenos y malos. Y esto me ha hecho admirar aún más a King: ¿cómo se puede tener todo esto en la cabeza, lanzar ramales hacia todos los lados para crear novelas distintas pero relacionadas siempre de alguna manera, y que todo tenga sentido? Me descubro ante usted, escritor.

P.S. Hay una película basada en la saga, La Torre Oscura (2017). Ni se os ocurra verla, es tan mala y tiene tan poco que ver con lo que hemos vivido con Roland y sus compañeros que es más un insulto que un homenaje. 

Novelas de la serie:

  • El Pistolero (1982).
  • La llegada de los tres (1987).
  • Las Tierras Baldías (1991).
  • Mago y Cristal (1997).
  • Lobos del Calla (2003).
  • Canción de Susannah (2004).
  • La Torre Oscura (2004).

Novelas relacionadas con La Torre Oscura:

  • El misterio de Salem’s Lot (1975): el padre Callahan, uno de los protagonistas de esta novela, aparece en el universo de Roland y sus compañeros tras deambular por su cuándo durante años cazando vampiros. Marcado por Barlow, puede distinguirlos, y también ellos a él. Cuando muere, lanzándose desde una ventana para escapar de los matones del Rey Carmesí, aparece en la Estación de Paso y después se convertirá en un personaje relevante, miembro parcial del ka-tet de Roland. Su muerte, rescatando a Susannah tras «parir» a Mordred, dando tiempo a Jake para buscarla, es, como la primera, un suicidio: se mata para impedir que su cuerpo sea profanado por los can-toi y los vampiros. Otra relación entre esta novela y La Torre es la trágica historia de amor entre el escritor y Susan, que, salvando las distancias, tiene muchos rasgos similares a la del pistolero y su Susan. También hay un guiño al escritor, Ben, de quien Eddie, en Mundo Medio, asegura haber leído varias novelas.
  • La danza de la muerte (1978) / Apocalipsis (1990): En el cuarto libro de La Torre Oscura, el ka-tet de Roland llega a la Ciudad Esmeralda, donde se ve envuelto en una especie de prueba al estilo de la película El Mago de Oz y descubren que el Mago es en realidad Marten Broadcloak, también conocido como Randall Flagg. El Mago tiene muchos nombres, y el de Flagg es el que usó durante la epidemia de supergripe donde intentó luchar contra las fuerzas del bien para dominar a la humanidad.
  • Cementerio de animales (1983): además la conocida aparición en una lista de la muerte de Gage en Insomnia, en esta novela hay varias referencias sutiles a La Torre Oscura. La primera es compartida con Salem’s Lot, donde el padre Callahan luchó y perdió contra el vampiro Barlow, que casualmente es el pueblo por el que conduce Rachel en una escena de la novela. Además, en una descripción que hace Louis del gato de la familia lo compara con un pistolero. De vuelta en La Torre Oscura, un cartel de Gage Park cuando están en Topeka devuelve el guiño a Cementerio de animales.
  • Insomnia (1994): en esta novela hay muchísimos retazos de los otros mundos envolviendo a los protagonistas, Ralph y Lois. Ralph es un antihéroe que, en muchas cosas, nos recuerda a Roland, aunque nuestro viejo caballero andante tiene un corazón mucho más grande, como demostrará en su triste final. Pero el Rey Carmesí quiere terminar como sea con un niño de ese cuándo, y ese niño es Pat, Patrick Danville, el joven al que Roland y Susannah rescatan de las garras del vampiro justo antes de llegar a la Torre, y que, con sus prodigiosos dibujos, será clave en la lucha entre el pistolero y el Rey Rojo. En Insomnia, salvar a ese niño es la clave de todo. Teniendo en cuenta que se escribió 10 años antes de que Pat aparezca en la saga de Roland… sacad vuestras propias conclusiones, pero yo tengo claro que en la cabeza de King todo sale de la torre hacia el resto de novelas.

Nota: 10/10.

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