«La pianista» (1983). Elfriede Jelinek.

«La pianista» (1983). Elfriede Jelinek.

Se me vino a la cabeza La pianista ayer, leyendo que Jelinek ha escrito una obra de teatro que llega ahora a España en la que se basa en algunos de sus personajes para crear pequeñas y asfixiantes historias de mujeres; una de ellas es la de Erika. Fue la primera novela que leí de Jelinek. Jelinek es difícil de leer. Resulta arisca, nunca hay empatía entre el narrador y el personaje, es como que cada uno va por un lado, y sin embargo el efecto es demoledor, la narración te ahoga. Te sientes tan terriblemente agobiada como Erika, esa…
«La novela de Genji II. Catástrofe» (Siglo X). Murasaki Shikibu.

«La novela de Genji II. Catástrofe» (Siglo X). Murasaki Shikibu.

Genji, el Príncipe Brillante, morirá al principio de esta larga segunda parte, pero Kaoru y Niou serán sus descendientes, aunque nunca alcanzarán su nivel. Los dos descendientes de Genji se enamorarán de la misma mujer, una princesa que vive retirada en Uji, y después amarán también ambos a su hermanastra, a la que empujarán a la muerte. Esta segunda parte es mucho más oscura que la primera, pero quizá es incluso mejor literariamente. En todo caso, esta es con mucho una de las mejores novelas de la historia. Puntuación: 10/10. Biografía de la autora.
La novela de Genji I. Esplendor (siglo X). Murasaki Shikibu.

La novela de Genji I. Esplendor (siglo X). Murasaki Shikibu.

Si tuviese que elegir 10 libros para llevarme a una isla secreta sé que Genji Monogatari sería uno de ellos. Es tan maravillosa esta novela, tan increíble, tan poética, tan mágica tan... ¡todo! Esta novela se escribió en el Japón del siglo X, en el período Heian, mucho antes de los samurais y las geishas. Y la escribió una mujer. En el siglo X, la minúscula proporción de miembros de la clase alta japonesa vivía dedicada a la belleza y a las artes. Las mujeres recibían una educación exquisita en ese reducido círculo, y los amores solían iniciarse mediante cartas,…
«Frankenstein o El moderno Prometeo» (1818). Mary W. Shelley.

«Frankenstein o El moderno Prometeo» (1818). Mary W. Shelley.

Frankenstein no es un monstruo. Es un joven brillante, amante de su familia y generoso. Su ansia de conocimiento se dispara cuando comienza a estudiar en la gran ciudad; decide investigar sobre la vida y consigue construir un ser humano. La deformidad del engendro le hace repudiar su obra, pero ese ser, sin saber bien qué es, vagará en la oscuridad primero buscando afecto (el ciego, la niña), y después, perdida ya la esperanza, buscando venganza. Lejos del estereotipo que ha creado el cine, esta novela nos habla de la soledad. El monstruo creado por Frankenstein es el ejemplo perfecto…
«Rebeca» (1938). Daphne du Maurier.

«Rebeca» (1938). Daphne du Maurier.

Rebeca es la alargada sombra de la esposa muerta del marido de la apocada protagonista. En su mansión, Manderley, vive agobiada bajo su recuerdo. Acaban de casarse y apenas sabe nada del pasado de su esposo, así que empieza a obsesionarse con que él nunca la amará tanto como a Rebeca. Comienza a tener visiones, y Rebeca cada vez está más presente en esa casa. Esto es el argumento. Pero sólo leyendo esta novela puede disfrutarse de la asfixiante atmósfera que creó Du Maurier y que tan fantásticamente bien reprodujo Alfred Hitchcock en la película del mismo nombre. Ayer soñé…
«Matar un ruiseñor» (1960). Harper Lee.

«Matar un ruiseñor» (1960). Harper Lee.

Si no sabéis quién es Harper Lee quizá os suene su nombre de la película Capote: era la incansable amiga del escritor, la que lo ayudaba a investigar cuando escribía A sangre fría. La que ganaba el Pulitzer, precisamente por esta novela. Matar un ruiseñor es también el título de la famosísima película basada en la novela, tan famosa que hasta absorbió a la propia autora de la historia. Tanto como su amistad con Capote y su alargadísima sombra.  Estamos ante una de esas novelas que, por más años que pasen, conserva toda su fuerza. Habla de racismo, habla de…
«84, Charing Cross Road» (1970). Helene Hanff.

«84, Charing Cross Road» (1970). Helene Hanff.

A través de cartas, Helene Hanff inicia una relación muy especial desde Estados Unidos con un librero londinense, Marks & Co. Ella encarga libros, él se los envía con consejos, ella responde con protestas... y así durante años. No desvelaré el final, os dejaré con la intriga de si llegan o no a conocerse. Es un libro delicioso, y la historia fue llevada al cine e incluso al teatro, dirigida por Isabel Coixet. Cuando estuve en Londres corrí a Charing Cross Road a buscar la librería. Pero en el número 84 ya no había libros. Todas las librerías de la…
«Pequeños cuentos misóginos» (1975). Patricia Highsmith.

«Pequeños cuentos misóginos» (1975). Patricia Highsmith.

Patricia Highsmith murió anclada a su personaje más famoso, Ripley. Pero detrás de este exquisito y cruel ladrón hay una obra que merece la pena descubrir. Highsmith es la reina de la novela negra, pero tengo predilección por esta colección de relatos cortos porque me parece una pequeña obra maestra. En Pequeños cuentos misóginos, Highsmith desnuda lo peor de las mujeres, nos convierte en esperpentos, en esqueletos de miseria. Pero siempre aprendes algo de cada una de las historias. Si no habéis leído nada de esta autora esta es una buena opción para descubrirla. Además, se lee rapidísimo. Puntuación: 7/10.…
«Diccionario de nombres propios» (2002). Amélie Nothomb.

«Diccionario de nombres propios» (2002). Amélie Nothomb.

Amélie Nothomb es una de las escritoras contemporáneas que más me fascina. Ha creado un universo propio y, con muy pocas palabras, consigue encerrarte en él hasta que se convierte en cotidiano. En esta novela, Plectrude protagoniza una vida irreal desde su nacimiento, en la cárcel, y vivirá marcada por la extraña fascinación que ejerce en los demás. Como en su tía, que la acoge y la prefiere a sus hijas. Nothomb regala mucho de sí misma a los personajes, casi sentimos que estamos leyendo sus vivencias, sean lo irreales que sean. Puntuación: 8/10. Biografía de la autora.
«Suite francesa» (1940-1941). Irène Némirovsky.

«Suite francesa» (1940-1941). Irène Némirovsky.

Si los nazis no hubiesen matado a Irène Némirovsky en un campo de concentración, el final de la Suite francesa hubiese llegado hasta nosotros. Lamentablemente, debemos conformarnos con leer una excepcional novela inacabada que probablemente hubiese situado a su autora en los primeros puestos de la narrativa europea. Esta novela es posiblemente el mejor análisis del hombre en tiempos de guerra que he leído. La autora no habla de balas ni de cañones, habla de gente que huye, de gente que se vuelve mezquina, de gente que deja escapar lo peor de sí misma. Eso provoca la guerra en el…