«El corazón helado» (2007). Almudena Grandes.

«El corazón helado» (2007). Almudena Grandes.

933 páginas. La epopeya de dos familias, la franquista y la republicana, que se entrecruzan en el pasado y en el presente, sirve a Almudena Grandes de marco para crear una de sus más ambiciosas novelas. Quizá la mejor, quién sabe. Al menos sí la que tiene más de ella, de eso hay pocas dudas. Porque desde el principio está claro que Raquel Fernández Perea es el personaje favorito de Almudena. A Álvaro Carrión, el único narrador en primera persona de esta novela coral, lo adora. Pero nos lo presenta con todos sus defectos. Sin piedad. Raquel, en cambio, sólo…
«Los ejércitos de la noche» (1968). Norman Mailer.

«Los ejércitos de la noche» (1968). Norman Mailer.

Mailer es un escritor excepcional, que en esta novela se convierte además en protagonista, porque la primera parte de Los ejércitos de la noche no es sino una novela de no ficción que narra la marcha sobre el Pentágono en la que el escritor se convierte en personaje. Hilarante por momentos, ágil, descarnada, cínica y magistral, la novela alcanza el clímax en una primera parte brillante. La segunda parte, la seria, me pareció mucho menos atractiva. La novela narra la marcha bajo dos puntos de vista, primero de modo novelado, con un Mailer exasperante entre los culturetas que protestan contra…
«La fiesta del chivo» (2000). Mario Vargas Llosa.

«La fiesta del chivo» (2000). Mario Vargas Llosa.

Tengo una relación extraña con Vargas Llosa. Me acerqué a él hace años, con Lituma en los Andes, y me aburrió bastante. Tampoco conseguí emocionarme con Pantaleón y las visitadoras. Pero La fiesta del chivo es una novela redonda. La relación con la historia que narra esta novela es para mí casi personal. Visité la República Dominicana con una ONG, hace muchos años, y la historia de Trujillo planeaba aún en el aire, con secretos a media voz, historias horribles... Era en aquellos días todavía un país que intentaba construirse desde el abismo. No sé cómo estará ahora: casi todos…
«Kafka en la orilla» (2002). Haruki Murakami.

«Kafka en la orilla» (2002). Haruki Murakami.

Esta novela es un triángulo: dos historias nacen en los dos vértices más alejados y van uniéndose, uniéndose, hasta confluir en el mismo, cerrando una trama. El interés sigue el mismo triángulo. La novela nace grandiosa, crea unas expectativas gloriosas y termina siendo una excelente novela, pero no esa gran novela, aunque esto es una apreciación completamente subjetiva, y hablando sin duda de un escritor excepcional. Murakami tiene el don de la palabra, es un auténtico placer leerlo, a pesar de la pésima traducción con la que me he topado. Aun así, la magia de sus palabras puede con todo.…
«La cartuja de Parma» (1839). Stendhal.

«La cartuja de Parma» (1839). Stendhal.

La cartuja de Parma es una novela sublime, y, a pesar de ello, entretenidísima. El protagonista, Fabrizio, es aventurero, hermoso, indolente y nunca ha amado, hasta que conoce a Clelia mientras cumple prisión por matar a un infeliz en uno de sus lances amorosos. Su tía Sanseverina, que siempre lo ha amado, no puede tolerarlo. Ella y su amante, el Conde Mosca, han diseñado la vida de Fabrizio para convertirlo en alguien en Parma... y hasta aquí puedo leer. Si seguís este blog habréis notado mi pasión por los novelones del XIX, no puedo evitarlo, los adoro... Y este es…
En busca de Klingsor (1999). Jorge Volpi

En busca de Klingsor (1999). Jorge Volpi

Descubrí al mexicano Jorge Volpi con esta novela, que decididamente rompe cualquier tópico sobre el realismo mágico llegado del otro lado del océano. Es Volpi un escritor contundente, incluso frío, que nada deja a la imaginación, resolutivo, pulcro y enormemente brillante. En esta novela, para mí hasta ahora la mejor que le he leído, un militar norteamericano es enviado a la Alemania post nazi en busca de Klingsor. Bajo este nombre en clave se oculta el científico nazi más brillante, el que ideó toda la lista de terrores que irán siempre ligados al gobierno de Hitler. Pero en su búsqueda…
«A sangre fría» (1979). Truman Capote.

«A sangre fría» (1979). Truman Capote.

"Soy alcohólico. Soy drogadicto. Soy homosexual. Soy un genio". Sí que lo eras, Truman, a pesar de la niebla oscura que se instaló en tu vida desde que escribiste A sangre fría, la primera novela-reportaje de la historia o reportaje novelado, o novela a secas, como más os guste definirla. En todo caso, la novela de un genio. Un libro que nadie debe dejar de leer: debería ser obligatorio entre las 100 lecturas de tu vida. O de las 10. Las bambalinas de su gestación son vox populi sobre todo después de rodarse la fantástica película Capote. Os las recuerdo…
«Viajes con Heródoto» (2004). Ryszard Kapuściński.

«Viajes con Heródoto» (2004). Ryszard Kapuściński.

"Y Heródoto, con su entusiasmo y apasionamiento de niño, parte en busca de esos mundos. Y descubre algo fundamental: que son muchos y que cada uno es único. E importante. Y que hay que conocerlos porque sus respectivas culturas no son sino espejos en los que vemos reflejada la nuestra. Gracias a esos otros mundos nos comprendemos mejor a nosotros mismos, puesto que no podemos definir nuestra identidad hasta que no la confrontamos con otras". Quizá esta frase de Viajes con Heródoto es el mejor resumen de este libro de Kapuściński, un libro esencial no sólo para periodistas. Kapuściński viaja…
«Los que vivimos» (1936). Ayn Rand.

«Los que vivimos» (1936). Ayn Rand.

Me pasé la adolescencia enamorada de Kira, aunque eso no lo supe hasta muchos años después. Ella fue y será siempre mi personaje favorito. Ella me enseñó que yo no era la única extraña, la única solitaria, la única que no se comprendía a sí misma. Ella me enseñó que se puede desear una cosa y hacer otra, sin saber por qué. Porque Kira, esa joven rusa que intenta no ser distinta, lo es tanto que desgarra. Cuando el amor de Andrei la traspasa a pesar de todo, nunca entiende por qué no fue mejor con él, por qué tuvo…
«1984» (1949). George Orwell.

«1984» (1949). George Orwell.

He leído varias veces 1984, una novela fascinante. Y, cada vez, me pareció nueva la pesadilla, como si no la hubiese leído ya antes. Otra vez seguí con Winston el sendero incierto de la libertad, otra vez creí que al final vencería, otra vez me quedé desolada al enfrentarme al abismo de nuestra propia realidad de ser hombres. Seres perdidos, vencidos por nuestra propia e inconsolable capacidad de destruirnos una y otra vez... una y otra vez. Hay demasiadas semejanzas entre la vida terrible que describe Orwell en esta obra maestra y nuestra realidad. La derrota, para los hombres libres,…